martes, 18 de diciembre de 2012

CONFIANZA EN LA VIDA

"Nuestra ingenua fe inicial, su evolución hasta convertirse en una confianza esencial en la vida, y nuestros conflictos de adultos con las dudas y los interrogantes, forman parte de la vida espiritual, unas etapas a las que debemos enfrentarnos con firmeza y vivirlas con plenitud".

Thomas Moore.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Y SE HIZO CARNE...

 
 
"Había un hombre que tenía una doctrina.
Una doctrina que llevaba en el pecho,
(junto al pecho, no dentro del pecho),
una doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco.
Y la doctrina creció.
Y tuvo que meterla en un arca, en un arca como la del Viejo Testamento.
Y el arca creció.
Y tuvo que llevarla a una casa muy grande.
Entonces nació el templo.
Y el templo creció.
Y se comió al arca, al hombre
y a la doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco.
Luego vino otro hombre que dijo:
El que tenga una doctrina que se la coma, antes de que se la coma el templo;
que la vierta, que la disuelva en su sangre,
que la haga carne de su cuerpo... y que su cuerpo sea
bolsillo, arca y templo».
Esta parábola nació apoyándome en el versículo 21 del capítulo 2 del  evangelio de San Juan, donde se dice: 'mas Él hablaba del templo de su
cuerpo".
 
León FELIPE.

ABRIR LOS OJOS

Nadie que vaya por el mundo con los ojos cerrados será feliz. Por la simple razón de que con los ojos cerrados no se ve el camino, no se perciben lo obstáculos. Pero andar con los ojos abiertos tiene también sus dificultades. Un día, hace ya algunos años, un hombre piadoso abrió los ojos y vio la tierra dando vueltas alrededor del sol y no al revés. Y en nombre de las sagradas Escrituras y de Dios se le obligó a decir que no era así, que la tierra estaba fija en medio del universo. Pero Galileo siguió pensando que era como él pensaba. Y así es.
Otro día, otro hombre con los ojos muy abiertos vio caer una manzana y. admirado, abrió aún más los ojos y vio que una fuerza regía el movimiento de los astros y de las cosas, Se  llamó gravedad. Y fue excomulgado todo el que creyera en la existencia de la  gravedad. Hace muy pocos días, el Papa Benedicto XVI caía en la cuenta de que esa absurda sentencia  no había sido nunca revocada y que ya era hora de hacerlo.
En este siglo XXI, la jerarquía católica se ve moralmente obligada a levantar una obsoleta sentencia de excomunión contra quienes creyeran en la existencia de la gravedad. Sí. No cabe dudas, andar con los ojos abiertos puede traer problemas muy serios. Aquellos que llevaban los ojos abiertos y vieron que el mundo no era como se decía oficialmente, debieron sufrir la incomprensión. Pero fueron felices en su interioridad.  Vieron la verdad, que otros todavía no habían visto. Ese fue su pecado.
En estos últimos años se me han ido abriendo los ojos y he visto. He visto a Dios, Sumo Bien, Puro Amor, el mejor posible de los Padres, mi Creador y Salvador. He visto un único Dios, sin diablos, ni infiernos, ni nada que no sea su pura Luz. He sentido que a este Dios, padre mío, lo puedo amar. He sido tan feliz que no he podido evitar compartirlo con ustedes.
Antes, cuando yo iba con los ojos cerrados, repitiendo lo que se decía solo porque se decía, creyendo lo que se decía que había que creer solo porque se decía; en ese tiempo, demasiado largo, mi inteligencia, mi sentido común, no me dejaba amar a ese Dios envuelto en demonios, diablos, satanases e infierno, y no lo amaba. Porque el sadismo inmerso en ese andamiaje doctrinal no me lo permitía. Ahora sé que era mentira cuando yo le decía a Dios que lo amaba. Pero ahora sé que es verdad: lo amo sin reservas. Dios no es sádico, sino el mejor posible de los Padres. Se me han abierto los ojos. Soy feliz.
Por mucho tiempo he leído a Santa Teresa, mi madre, mi maestra, y he visto cuantos inútiles sufrimientos padeció ella debido a las creencias de su tiempo en demonios y cosas de este tipo. Por fin, un día de luz ella escribió: “Para qué decir demonio, demonio, si podemos decir Dios, Dios”.
Ahora puedo decir Dios sin necesidad de pensar  en un señor sádico, vengativo, cruel, que suelta demonios detrás de sus hijos para que los arrastren al mal y luego los castiga con tormentos infinitos, eternos. Pasarán cinco mil millones de trillones de años y aquellos pobres seres estarán sufriendo todavía y el Supremo Bien, el Ser Amor y Padre se estará regodeando con ello. Si esta es doctrina de la iglesia, no lo discuto, solamente pido permiso para disentir de ella y tenerla como una blasfemia espantosa.  
¿Se me cerraron o se me abrieron los ojos?

P.Marciano García, ocd. (Blog: FELICIDAD).

CORAZÓN LIBRE



Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia,
los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
No los dejes corazón que maten la alegría,
remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.

No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.

Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.
Se equivocan corazón, con frágiles cadenas,
más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.

No te entregues corazón libre...

No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan,
serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.

No te entregues corazón libre...

Adelante corazón, sin miedo a la derrota,
durar, no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa.

No te entregues corazón libre...


Autor: Rafael Amor 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

FRASES

Cuando alguien que de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo; su propio deseo y su propia necesidad lo conducen a ello. (Hermann Hesse)
  
De nadie esperé yo nunca nada; y si a ocultas mías esperé algo de alguien, eso es precisamente lo que he tenido. (José Martí)

Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos. (Bertrand Russell)

sábado, 8 de diciembre de 2012

SI A VOS TE DUELE COMO A MÍ...

A un semejante (1976) Música y Letra: Eladia Blázquez

Vení... charlemos, sentáte un poco,
la humanidad se viene encima,
ya no podemos, hermano loco,
buscar a Dios por las esquinas...
Se lo llevaron, lo secuestraron
¡y nadie paga su rescate!
Vení que afuera está el turbión,
de tanta gente sin piedad,
de tanto ser sin corazón.

Si a vos te duele como a mí
la lluvia en el jardín y en una rosa,
si te dan ganas de llorar
a fuerza de vibrar por cualquier cosa,
decí qué hacemos vos y yo,
qué cosa vos y yo sobre este mundo:
¡buscando amor en un desierto
tan estéril y tan muerto
que no crece ya la flor!

Vení... charlemos, sentáte un poco,
¡no ves que sos mi semejante!
A ver, probemos, hermano loco,
salvar el alma cuanto antes.
Es un asombro tener tu hombro
y es un milagro la ternura...
¡Sentir tu mano fraternal!
Saber que siempre para vos
¡el bien es bien y el mal es mal!

Si a vos te duele como a mí
la lluvia en el jardín y en una rosa,
si te dan ganas de llorar
a fuerza de vibrar por cualquier cosa,
decí qué hacemos vos y yo,
qué cosa vos y yo sobre este mundo:
¡buscando amor en un desierto
tan estéril y tan muerto
que no crece ya la flor!

viernes, 7 de diciembre de 2012

ADOLEZCO, PENO Y MUERO...


¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando y eras ido.

Pastores, los que fueres
allá por las majadas al otero,
si por ventura vieres
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
no cogeré las flores,
ni temeré a las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!,
¡oh prado de verduras
de flores esmaltado!,
decid si por vosotros ha pasado.

Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de veras;
no quieras enviarme
de hoy más mensajero
que no saben decirme lo que quiero.