viernes, 31 de mayo de 2013

SER LUZ...

Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.
Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía… Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar, contestó la serpiente.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? preguntó la luciérnaga
- No, contestó la serpiente.
- ¿Yo te hice algún mal? dijo la luciérnaga
- No, volvió a responder la serpiente.
- Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
- ¡Porque no soporto verte brillar!

Ignora a las serpientes que te acechan y no permitas que apaguen tu luz. Si confías plenamente en ti mismo jamás dejaras de brillar.
(Lo siento por mis enemigos, a pesar de todo  y de ustedes, y hasta de mí mismo, soy luz, por pura gracia, y no dejo de brillar, y escucho cada día el agradecimiento de gente a la que llega mi luz. Ocupense de brillar ustedes con su propia luz, en lugar de tratar de apagar la luz de los demás).

miércoles, 29 de mayo de 2013

ENTERRAR A LOS VIVOS

"TODOS LOS MUERTOS DE LA FAMILIA
SE TRANSFORMAN EN RAICES,
EN INSECTOS,
EN ARBOLES.
SE ENTERRARON UN DIA.
HAY TUMBAS CON SUS NOMBRES Y SUS SEGNAS
EN LOS ANIVERSARIOS SE RECUERDADN CON LLANTO,
CON NOSTALGIA.
SE CUENTAN LOS SUCESOS DE SU PASO.

... PERO CUANDO LLEGA LA HORA DE ENTERRAR A LOS VIVOS.
SE ROMPEN LOS PAPELES,
SE OLVIDAN,
REGRESAN A LA NADA".

 
Mercedes Garcia Ferrer

martes, 28 de mayo de 2013

CARTA DE FRANCISCO A UN SACERDOTE ARGENTINO...

"...Yo estoy bien y no he perdido la paz frente a un hecho totalmente sorpresivo, y esto lo considero un don de Dios. Procuro tener el mismo modo de ser y de actuar que tenía en BS As, porque, si a mi edad cambio, seguro que hago el ridículo. No quise ir al Palacio Apostólico a vivir, voy sólo a trabajar y a las audiencias. Me quedé a vivir en la Casa Santa Marta, que es una casa (donde nos alojábamos durante el Cónclave) de huéspedes para obispos, curas y laicos. Estoy a la vista de la gente y hago la vida normal: misa pública a la mañana, como en el comedor con todos, etc. Esto me hace bien y evita que quede aislado...

(Francisco)

EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS

"El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y luego su antiguo camión se negó a arrancar.
Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos
s a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación.
Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.
Posteriormente me acompañó hasta mi automóvil. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.
“Oh, ese es mi árbol de problemas”, contestó. Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez.
Lo divertido es, añadió sonriendo, que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior…".

lunes, 27 de mayo de 2013

POLÉMICAS



La religión no debe ser una asignatura, es una vivencia.

Por: Juan Arias | 26 de mayo de 2013

Leo con satisfacción que la gran mayoría de los españoles rechaza que la enseñanza de la religión se convierta en materia de curso escolar.

Es que la religión no se enseña, como las matemáticas, se vive.

Si acaso, en las escuelas españolas y del mundo, lo que se puede y quizás debería enseñar a los niños es la “Historia de las religiones”, de todas, sin distinción. Como se enseña la Historia del arte, o de la filosofía, o de la psicología o de la literatura.

Hasta el ateo puede tener interés cultural en conocer como el fenómeno de la religión ha nacido y se ha desarrollado en el mundo, del mismo modo que a mi me interesa saber la evolución mundial del pensamiento, aunque no vaya a ser un filósofo de profesión.

Tendría además hoy un interés especial que los niños aprendiesen el origen de todas las religiones, en concreto. y de un modo especial del islamismo, involucrado en polémicas de tipo político y social a nivel mundial.

Conocer lo positivo y lo negativo de todos los tipos de fe de la Historia, es un antídoto contra los fundamentalismos y las guerras y cruzadas de religión.

En el arte existen miles de escuelas sin que sea necesario hacer entre ellas guerras culturales. Cada una tiene su historia, sus características, sus virtudes y sus defectos.

La mejor forma de desmitificar lo absoluto, los dogmas y las religiones, cuya defensa suele acabar en guerras, es conocerlas a fondo con todas sus grandezas y miserias.

Cuando se nos habla del islamismo, por ejemplo, pocos conocen la corriente mística de esa religión, el sufismo, de una poesía y una belleza extrema, así como de una capacidad de diálogo con otros movimientos místicos.

Todo hace hoy pensar que Francisco de Asís, el gran restaurador de la Iglesia corrompida del siglo XII, era un seguidor de las prácticas sufís del islamismo.

Restringir en nuestras escuelas, aún tratándose de un país formalmente católico, la enseñanza de la religión al cristianismo, o peor aún al catolicismo, ignorando por ejemplo la riqueza de los movimientos protestantes nacidos de la Reforma, o presentarlos como enemigos del catolicismo, resulta de una gran pobreza cultural y espiritual. La religión como práctica de una fe no puede ser una asignatura en la escuela y menos en un país laico con separación entre Iglesia y Estado.

La fe se cultiva en el seno de la familia primero, si se es creyente, y después en el seno de la comunidad cristiana en la que el niño crece. Y por fin cada uno en su iglesia.

Todo el resto es prevaricación política; intromisión de la Iglesia en las cosas del Estado y de los gobernantes en los asuntos de las Iglesias.

En el primer cristianismo, la religión no se enseñaba, se vivía dentro de la comunidad, participando a la eucaristía, como recuerdo de la Pascua. Y no por no enseñarse la religión dejaban de ser mejores cristianos, acabando muchos de ellos dando su vida por defender lo que ellos creían.

Hoy se pretende enseñar la religión como se enseña la aritmética, una enseñanza fría, fuera del contesto de una fe donde se pueda vivir. De esa forma, la religión se empequeñece, se desvirtúa, se la coloca al nivel de una simple asignatura, cuando debería ser, para el creyente, el motor de su vida.

Y se priva al mismo tiempo a los alumnos el tener una visión amplia de cómo nacieron las diferentes religiones, generalmente para responder a la pregunta aún sin respuesta de por qué nacemos y por qué morimos. Y para intentar escrutar si hay o no algo del otro lado de la vida, o mejor de la muerte.

No existen religiones mejores o peores. Existen formas diferentes de responder a las preguntas esenciales de la existencia.

Las diferentes formas de vivir la fe y dar respuesta al misterio, se debe más bien a los diferentes ambientes culturales en los que se vive. La fe es siempre la misma. No existen dioses de colores diferentes, ni mandamientos a la carta.

Existen sólo las respuestas que cada hombre, en cada contexto histórico en el que vive, a los interrogativos de la vida, de la ética, de la distinción entre el bien y el mal.

El ateísmo también es una religión porque es una forma de interpretar y vivir la existencia.

Enseñar lo que las diferentes religiones piensan y practican en el campo de la fe individual y colectiva, es cultura.

Enseñar una sola religión y generalmente como la mejor, denigrando a las demás, es fanatismo, estrechez cultural y, en definitiva, provincialismo ecuménico.

miércoles, 22 de mayo de 2013

PERCIBIR LO REAL

QUE ES EL ZEN

Maestro, no entiendo nada,
eso del Zen me parece superfluo
y hasta estúpido y sin razón.

¿De qué otra manera se puede
mirar la realidad si no es tal como es?

¿Acaso hay alguna alternativa cuando
lo que miro es un vaso o una silla
o un árbol de manzanas?

Hijo, te felicito.
Has entendido perfectamente lo que es el Zen,
justamente porque no te das cuenta de ello;
el Zen no es perceptible racionalmente
y por eso no se entiende.

De todas maneras,
contéstame una pregunta:
si fueras ciego de nacimiento
¿de qué manera mirarías
la realidad de un cielo azul
y cómo me lo describirías?

GEOGRAFÍA PERSONAL TRINITARIA

Es importante que nuestro viaje hacia Dios tenga una cierta arquitectura de diseño más clasicista que barroca. Las ‘Columnas de la Peste’ de las Plazas de Centroeuropa, desbordantes de dogmas Trinitarios, confunden más que aclaran. Como todos los definidos a golpe de ex-cathedra, que dejan el alma contusionada para la eternidad.
Necesitamos construir paisajes interiores donde reverberen crepúsculos que incendien las cumbres y los llanos. Donde se puedan talar boscajes dogmáticos y desnudar árboles rituales y morales que ciegan la vista del paisaje. En definitiva, “un viaje para conocer mi geografía”, en palabras de un loco simbolista de París llamado Baudelaire.
La geografía donde realmente ese Dios y yo -y todos- habitamos; donde  “el amor ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado” (Rom 5, 5) y “que nos guiará a toda la verdad” (Juan 12, 13). Un Espíritu del que todos tenemos la simiente depositada en nuestros surcos, con virtualidad para sanar, amar, transformar.
Cuando entramos en contacto con esa semilla, somos capaces de tocar a Dios Padre y a Dios Hijo. Un contacto no como concepto, sino como realidad viva: la de la vida de Jesús, enseñanza más básica, más importante incluso que la fe en la resurrección o la fe en la eternidad, en testimonio de un Maestro budista de nuestro tiempo.
Desde el corazón, y para el mundo entero,
Vicente Martínez
(Tomado de : FE ADULTA)