jueves, 11 de abril de 2013

ABECEDARIO....


Amor, lo que nos lleva hasta el barranco
Barranco, lo que depara una caricia
Caricia es la antesala del deseo
Deseo es la coartada de lo enorme
Enorme, que antecede a lo feliz
Feliz, lo que hace eterno a lo gigante
Gigante el camarada de lo humano
Humano, lo que anilla a los iguales
Iguales, los que escapan del jamás
Jamás, contrapartida de lujuria
Lujuria lo que esconde una mirada
Mirada, la sentencia de lo necio
Es Necio un corazón que esgrima el odio
Es Odio la respuesta a lo perdido
Perder es concesión a una quimera
Quimera es el consuelo en el resumen
Resumen, un atajo de suspiros
Suspiro, lo que inspira una tonada
Tonada un emisario de lo útil
Es Útil la respuesta de lo vivo
Y Vivo que se escapa de la zarpa
Zarpazo, lo que anuncia lo amoroso
Amor, lo que nos lleva hasta el barranco
Barranco, lo que guarda lo amoroso.

AMAURY PÉREZ VIDAL / LA HABANA / 1981

miércoles, 10 de abril de 2013

HACE FALTA RESUCITAR...

SER CRISTIANO NO SE REDUCE A CUMPLIR LOS MANDAMIENTOS... HACE FALTA RESUCITAR.
 
"Dios nos trata como hijos, nos comprende, nos perdona, nos abraza y nos ama aun cuando nos equivocamos. Esta relación filial con el Señor debe crecer, ser alimentada cada día con la escucha de su Palabra, la oración, la participación en los Sacramentos y la práctica de la caridad. Comportémonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por nuestras caídas, sintiéndonos amados por Él, sabiendo que Él es nuestra fuerza. Ser cristianos no se reduce sólo a cumplir los mandamientos, es ser de Cristo, pensar, actuar, amar como Él, dejando que tome posesión de nuestra existencia para que la cambie, la trasforme, la libere de las tinieblas del mal y del pecado. A quien nos pida razón de nuestra esperanza, mostrémosle a Cristo Resucitado y hagámoslo con el anuncio de la Palabra, pero sobre todo con nuestra vida de resucitados".

(Francisco)

martes, 9 de abril de 2013

SIGNOS PASCUALES


"Jesús ofrece a los suyos el boca a boca de la vida, para que transmitan a todos la vida del perdón amante. Que todos respiren con su aliento, que todos vivan de su Vida y la comparta, a través de este nuevo “Adán y Eva” de la pequeña comunidad reunida por miedo en el Cenáculo. Éste es el germen de la nueva humanidad, estos son padres y madres de una nueva tierra, que aparece así como despliegue de la respiración de Dios, que se expresa por el Cristo muerto, que ofrece su aliento a los hombres.

 A quienes perdonéis los pecados...  No se trata de crear desde la nada (¡eso es mucho más fácil!), sino de “recrear desde el pecado”. Los discípulos de Jesús no tiene que ir a un mundo idílico de amor, sino a un mundo de odios, a las gentes que han matado a Jesús, que se siguen matando entre sí. Éste es el tema y tarea de la iglesia: El gran mundo no ofrece perdón, los hombres se encuentran divididos, destruidos; carecen de medios (¡de voluntad de amor!) para impartir el perdón y además no lo quieren ofrecen; todo lo hacen por ley y venganza, por seguridad propia y egoísmo, en una espiral de violencia y contra--violencia. Pues bien, sobre ese desierto de pecado (falta de perdón), Jesús dice a sus discípulos, a todos (sin distinción de clérigos y laicos): “a quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados…”. Ésta es la gran novedad.

 A quienes perdonéis… Se lo dice a “vosotros”, a hombres y mujeres, sin distinción de obispos y papas… Todos los cristianos reunidos tiene que salir y ofrecer el perdón, todos son sacerdotes, mediadores de una vida que es gracia por encima del pecado, que es amor por encima de ocio, que es perdón por encima de la condena. Éste es el nuevo Vaticano de la Iglesia, que quiso encerrarse en Jerusalén, pero que Jesús abrió el principio… Éste es el nuevo Vaticano que ha querido cerrarse en Roma, pero que Jesús abre de nuevo, en este año de gracia (2013…), para que haya de nuevo perdón. Esta es la tarea de la Pascua: Que pueda haber una comunidad que ofrece y transmite, que garantiza y despliega el perdón, sobre un mundo condenado a la espiral de la ley y la venganza. Este es el perdón de la Iglesia, no de unos clérigos especiales, el perdón de todos los creyentes, que son ministros de la gracia de Dios (hombres y mujeres por igual).

 Y a quienes se los retengáis les serán retenidos. La Iglesia sólo es portadora del perdón de Jesús… Ella no puede condenar, sino sólo perdonar. Pero su perdón es seria, de manera que si ella no perdona, el mundo corre el riesgo de quedar condenado a la lucha del odio y la venganza. Ese perdón de la Iglesia no es perdón barato, pura indiferencia, pase lo que pase, sino perdón transformador, que cambia, que da vida, para que todos perdonen compartan... El perdón es gratuito creador…. El “no perdón” es una especie de ejercicio doloroso de paciencia creadora".

Xabier PIKAZA.

domingo, 7 de abril de 2013

UN POLVO BLANCO...

"El profe me ha dado una nota para mi madre. La he leído. Dice que necesita hablar con ella porque yo estoy mal. Se la he puesto en la mesilla, debajo del tazón lleno de leche que le dejé por la mañana. He metido en el microondas la tortilla congelada que compré en el supermercado y me he comido la mitad. La otra mitad la puse en un plato en la mesilla, al lado del tazón de leche. Mi madre sigue igual, con los ojos rojos que miran sin ver y el pelo, que ya no brilla, desparramado sobre la almohada. Huele a sudor la habitación, pero cuando abrí la persiana ella me gritó. Dice que si no se ve el sol es como si no corriesen los días, pero eso no es cierto. Yo sé que los días corren porque la lavadora está llena de ropa sucia y en el lavavajillas no cabe nada más, pero sobre todo lo sé por la tristeza que está encima de los muebles. La tristeza es un polvo blanco que lo llena todo. Al principio es divertida. Se puede escribir sobre ella, “tonto el que lo lea”, pero, al día siguiente, las palabras no se ven porque hay más tristeza sobre ellas. El profesor dice que estoy mal porque en clase me distraigo y es que no puedo dejar de pensar que un día ese polvo blanco cubrirá del todo a mi madre y lo hará conmigo. Y cuando mi padre vuelva, la tristeza habrá borrado el “te quiero” que le escribo cada noche sobre la mesa del comedor".
 
“La Tristeza” de Rosario Barros

jueves, 4 de abril de 2013

martes, 2 de abril de 2013

EL TREN DE LA VIDA...

"La vida es como un viaje en un tren, con sus estaciones, sus cambios de vías, sus accidentes! Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, y creemos que siempre viajarán a nuestro lado, pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos en el viaje solos.. De la misma forma se subirán otras personas, serán significativas: nuestros hermanos, amigos, hijos y hasta el amor de nuestra vida. Muchos bajarán y dejarán un vacío permanente.. Otros pasan tan desapercibidos que ni nos damos cuenta que desocuparon sus asientos! Este viaje estará lleno de alegrías, tristezas, fantasías, esperas y despedidas.... El éxito consiste en tener una buena relación con todos los pasajeros, en dar lo mejor de nosotros... El gran misterio para todos, es que no sabemos en que estación nos bajaremos, por eso, debemos vivir de la mejor manera, amar, perdonar, ofrecer lo mejor de nosotros... Así, cuando llegue el momento de desembarcar y quede nuestro asiento vacío, dejemos bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el tren de la vida! Te deseo que el viaje en tu tren para el año q viene sea mejor cada día, cosechando éxitos y dando mucho amor, y sobre todo dándole gracias a Dios por el camino recorrido...! Ah y te doy las gracias por ser uno de los pasajeros de mi tren...


Gracias por formar parte en algún momento en mi tren de la vida".

domingo, 31 de marzo de 2013

BIENAVENTURANZAS DE RESURRECCION

Felices quienes preguntan dónde, cuándo, en dónde: ellos y ellas encontrarán al final la respuesta que anhelan.
Felices quienes buscando dónde está Dios, encuentran a una mujer maltratada, un enfermo, un marginado…
Felices quienes se lanzan a pregonar que han visto una luz, una esperanza, alguien que ha resucitado a una vida nueva.
Felices quienes corren a los sepulcros del mundo, quienes encuentran las vendas caídas, quienes dudan pero siguen confiando.
Felices quienes entienden las reivindicaciones de las mujeres, quienes saben que tienen que cambiar los esquemas mentales patriarcales y machistas.
Felices quienes creen a María, a Pedro, a Juan: cada uno de ellos/as despiertan y nos abren a una existencia renovada.
Felices quienes sienten el domingo de Resurrección como un día feliz, único, especial, inicial, para compartir con la comunidad, para acercarse a los demás.
Felices quienes se asombran, quienes descubren que con la resurrección de Jesús ha llegado el día, su día único y definitivo
 
Miguel Ángel Mesa