jueves, 24 de abril de 2014

HAMBRE DE SIGNIFICADO

"Los bosquimanos del desierto de Kalahari hablan de dos hambres. 
Existe el Hambre Grande y el Hambre Pequeña. 
El Hambre Pequeña quiere alimento para el estómago;
 pero el Hambre Grande, el hambre más importante de todas, 
es el hambre de significado...
Al final solo hay una cosa que provoca en los seres humanos 
una amargura profunda e intensa, y es haberse sumido en una vida sin significado...
No hay nada malo en buscar la felicidad...
Pero para un mayor placer del alma
hay algo más importante que la felicidad
o la infelicidad, y es el significado.
Porque el significado lo transfigura todo...
Si lo que estás haciendo tiene significado para ti, es irrelevante si eres feliz o desgraciado. 
Estás satisfecho, tu espíritu no está solo...
Pertenece".

(Sir Laurens van del Post en Hasten Slowly, 
una película de Mickey Lemle)

martes, 22 de abril de 2014

DIVINA MISERICORDIA: ¿Misterio o devoción?

El segundo domingo de Pascua, por iniciativa de Juan Pablo II, ha pasado a llamarse Domingo de la Misericordia, y no está mal, si ese día, y dentro del gozo de la Octava de Pascua, celebramos el amor grande con que Dios nos ama; la cercanía de nuestro Padre amoroso del Cielo. No está mal si esta celebración plenifica e insiste en el Misterio Pascual. Viene ahora a mi mente la parábola lucana en la que un padre lleno de misericordia sale al encuentro de un hijo díscolo, que le exigió primero sus derechos, malgastó el dinero del padre y luego regresó arrepentido a medias. Ese es el Dios de Jesucristo, nuestro Dios, un Padre lleno de amor y de misericordia.

Ahora bien, si este segundo domingo de Pascua se convierte simplemente en la celebración de una devoción reciente y popular, la Divina Misericordia, en un cuadro que representa la visión de una religiosa, Santa Faustina, ya no me parece tan bien el asunto. 

En principio no estoy en contra de las devociones, ayudan a vivir y comprender el misterio de Dios, pero siempre respetando el ritmo litúrgico de la Iglesia, a través del cual vivimos comunitariamente un camino de crecimiento y encuentro con Jesús. No por gusto, y en un momento de gracia del Espíritu, la Iglesia del Concilio Vaticano II quitó el lastre que durante mucho tiempo se fue acumulando en las celebraciones de la Iglesia, y que opacaban la centralidad de Jesucristo, o lo cosificaban, perdiendo de vista la totalidad del Misterio.

De ahí que no entienda como un viernes santo haya cristianos empezando una novena a la Divina Misericordia, que apunta, no al Domingo de Resurrección, el Primer domingo del año cristiano, sino al segundo domingo de Pascua, transformado ahora en el día de celebrar una extendida devoción, que más que ahondar en lo que significa tener un Dios de Misericordia, apunta a la búsqueda del milagro.

Creo que los líderes de la Iglesia tenemos la obligación de formar a nuestra gente, de ofrecerles alimento espiritual sólido, y presentarles la fe liberadora y humanizadora de Jesús; las devociones son complemento a la riqueza litúrgica, no sustituto. Nada mejor que el camino litúrgico para ir descubriendo e integrando a nuestra vida la plenitud de vida que ofrece Jesús.

Para este segundo domingo de Pascua quiero seguir hablando de la Resurrección, regalo de un Dios inmenso, de infinita ternura para con nosotros, un Dios que no se deja cosificar ni manipular, un Dios que quiere hijas e hijos, maduros y libres. Un Dios, sin dudas, que tiene un Hijo, Señor de misericordia. 

(Manuel Valls, 2008)


“La Divina Misericordia es evidente sobre todo
En la ternura con que el Dios infinito atempera,
La fuerza de Su luz a la debilidad de nuestros ojos
Y se hace hombre como el resto de nosotros”.

Thomas MERTON

domingo, 20 de abril de 2014

DETESTO LA PALABRA PATRIA...

"Detesto la palabra patria. Detesto todas las patrias, madres sanguinarias que han colmado la Tierra de matanzas. No aprendemos; ya hemos olvidado las guerras de Yugoslavia, ese hervor de patrias ejemplarmente atroz en el que familias que llevaban años siendo vecinas terminaron degollando a los niños de enfrente. La patria ciega. La patria envilece. El destino nos libre de las patrias y los patriotas... Recorre el mundo un impulso de modernidad hacia la construcción de organismos supranacionales que minimicen el furor guerrero de las banderas. Pero siempre que hay un salto hacia delante, surge un contrapeso retrógrado: de ahí el reverdecimiento de los nacionalismos...  (que)es un acto de fe puramente irracional. Y cuanto más emocionante y bello nos parezca, cuanto más nos apriete de lágrimas la garganta, más nos nublará el entendimiento... Las patrias son por definición excluyentes de los diferentes. Las patrias se crean creando enemigos... Tendremos que llegar a algún acuerdo, antes de que las patrias nos devoren" 

(Rosa Montero, El País)


"Tenemos programadas ideas convencionales y culturales, que tomamos como verdades cuando no lo son. Como la idea de patria, fronteras y hábitos culturales que nos llevan a conflictos cuando nada tienen que ver con la verdad... ¿Es que existen fronteras en la naturaleza? No están más que en nuestra mente. Toda la tierra es de todos, y toda cultura no es más que ideas que nos separan".

(Anthony de Mello, Autoliberación interior)



UNA NOCHE CLARA COMO EL DÍA....

"Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.

En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.

Porque éstas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

Ésta es la noche
en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.

Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Ésta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó de entre los muertos.

Ésta es la noche
de la que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo.»

Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los poderosos.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por rnedio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio,
hecho con cera de abejas.

Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de esta cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

Te rogarnos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos.
Amén".


¡¡¡¡¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!!!!

sábado, 19 de abril de 2014

SÁBADO SANTO.....

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, y se abstiene del sacrificio de la misa, quedando por ello desnudo el altar hasta que, después de la Solemne Vigilia o expectación nocturna de la resurrección, se inauguren los gozos de la Pascua, cuya exuberancia inundará los cincuenta días pascuales...


"¿Qué es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio porque el Rey duerme. «La tierra temió sobrecogida» porque Dios se durmió en la carne y ha despertado a los que dormían desde antiguo. Dios en la carne ha muerto y el Abismo ha despertado.

Va a buscar a nuestro primer padre como si fuera la oveja perdida. Quiere absolutamente visitar «a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte». El, que es al mismo tiempo Hijo de Dios, hijo de Eva, va a librar de su prisión y de sus dolores a Adán y a Eva.

El Señor, teniendo en sus manos las armas vencedoras de la cruz, se acerca a ellos. Al verlo nuestro primer padre Adán, asombrado por tan gran acontecimiento, exclama y dice a todos: Mi Señor esté con todos. Y Cristo, respondiendo, dice a Adán: Y con tu espíritu. Y tomándolo por la mano le añade: «Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz».

Yo soy tu Dios que por ti y por todos los que han de nacer de ti me he hecho tu hijo; y ahora te digo: tengo el poder de anunciar a los que están encadenados: Salid; y a los que se encuentran en las tinieblas: iluminaos; y a los que dormís: levantaos.

A ti te mando: «despierta tú que duermes», pues no te creé para que permanezcas cautivo en el Abismo; «levántate de entre los muertos», pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos; levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí porque tú en mí, y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona.

Por ti yo, tu Dios, me he hecho tu hijo; por ti yo, tu Señor, he revestido tu condición servil; por ti yo, que estoy sobre los cielos, he venido a la tierra y he bajado al Abismo; por ti me he hecho hombre, «semejante a un inválido que tiene su cama entre los muertos»; por ti que fuiste expulsado del huerto he sido entregado a los judíos en el huerto, y en el huerto he sido crucificado. Contempla los salivazos de mi cara que he soportado para devolverte tu primer aliento de vida; contempla los golpes de mis mejillas que he soportado para reformar de acuerdo con mi imagen tu imagen deformada.

Contempla los azotes en mis espaldas que he aceptado para aliviarte del peso de los pecados que habían sido cargados sobre tu espalda. Contempla los clavos que me han sujetado fuertemente al madero; por ti los he aceptado, que maliciosamente extendiste una mano al árbol.

Dormí en la cruz y la lanza atravesó mi costado por ti, que en el paraíso dormiste y de tu costado diste origen a Eva. Mi costado ha curado el dolor del costado. Mi sueño te saca del sueño del Abismo. Mi lanza eliminó aquella espada que te amenazaba en el paraíso.

Levántate, salgamos de aquí. El enemigo te sacó del paraíso; yo te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celeste. Te prohibí que comieras del árbol de la vida, que no era sino imagen del verdadero árbol; yo soy el verdadero árbol, yo que soy la vida y que estoy unido a ti. Coloqué un querubín que fielmente te vigilará; ahora te concedo que el querubín, reconociendo tu dignidad, te sirva.

El trono de los querubines está preparado, los portadores atentos y preparados, el tálamo construido, los alimentos prestos, se han embellecido los eternos tabernáculos y las moradas, los tesoros abiertos y el reino de los cielos que existe antes de los siglos está preparado."

De una homilía antigua sobre el grande y santo Sábado 


Oración

Señor todopoderoso, cuyo Unigénito descendió al lugar de los muertos y salió victorioso del sepulcro: te pedimos que concedas a todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar también con él a la vida eterna. Que vive y reina contigo.


Preparado por el Instituto de Espiritualidad:
Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino

jueves, 17 de abril de 2014

VIERNES SANTO

Lo que domina la liturgia de este día es la cruz, signo de dolor, de humillación, de amor, de victoria y de salvación. Se recomienda que esta celebración de la Pasión del Señor tenga lugar hacia las tres de la tarde, a no ser que razones pastorales indiquen una hora más tardía. En el rito de hoy se distinguen claramente tres momentos: la liturgia de la Palabra, la adoración de la Cruz, y la Sagrada comunión. El altar debe estar completamente desnudo al comienzo de la celebración, sin cruz ni candelabro ni manteles. El color litúrgico es el rojo, y no hay cambios de ornamentos a lo largo de la celebración.
 La celebración comienza con una procesión en silencio del sacerdote y sus ministros hacia el presbiterio, sin canto de entrada, pero por razones pastorales puede haber una pequeña introducción previa. A partir del comienzo de esta celebración ha de terminar la oración particular frente al Monumento. El sacerdote que preside se postra frente al altar, o puede ponerse de rodillas, y luego de unos minutos se dirige directamente a la sede donde hace la oración.
 En el primer momento, Liturgia de la Palabra, se hacen tres lecturas: Antiguo Testamento, Carta a los Hebreos y Pasión según San Juan. La homilía ha de ser breve. Luego viene la Oración Universal u oración de los fieles, en la que pedimos que la salvación llegue al mundo entero. Las oraciones han de alternarse con momentos de silencio, y la asamblea puede estar de pie o de rodillas. Estas oraciones han de recitarse con solemnidad y sin prisa.
 Luego viene el momento de la adoración de la cruz por parte de toda la asamblea, una vez que el sacerdote la levanta sobre sí y canta: Miren el árbol de la cruz. Al finalizar la adoración vendría el momento de la comunión, por lo que ha de prepararse el altar en este momento, colocando sobre él el libro y el corporal. Se trae el Santísimo desde el Monumento con candelabros o luces encendidas. No se hace el saludo de la paz. La celebración termina con la bendición sobre el pueblo.
 Esta es una celebración muy popular, incluso en algunos lugares asisten más personas este día que a la Vigilia Pascual.

AMORES DE JESÚS EN LA ÚLTIMA CENA

Me gustó esta reflexión de Xabier PIKAZA en su blog y la comparto, pues me ilumina mucho para vivir las celebraciones de esta jornada...

"No es sólo el "Día del amor fraterno” como a veces se afirma, sino del amor pleno, en todas sus dimensiones, tal como se ha expresado en la vida y mensaje de Jesús, culminado un día como hoy al menos de cuatro formas:

-- Es Amor de Cena, compartir el pan y el vino (Eucaristía), en gesto de comunión abierta a todos los hombres y mujeres de la tierra, amor que protesta contra el hambre y marginación de millones de personas.
-- Es Amor de Lavatorio de Pies , es decir, de servicio concreto a los demás, en la casa y el hospital, en el trabajo... Es lavar los pies, dar dignidad a los cercanos y a los lejanos, en gesto concreto de cercanía y ayuda humana.
-- Es Amor que se instituye en forma de Ministerio concreto de servicio a los demás.Éste es el día del "sacerdocio", que no es un orden o rango de poder sobre los otros, sino un modo de vivir acompañando y ayudando a los demás, hombres y mujeres, en gesto concreto de amor (como yo os he amado y os he lavado los pies, dice Jesús).
-- Es el amor del Nuevo Mandamiento, el único mandato no norma de vida de Jesús, que se revela un día como hoy: ¡Sólo os pido una cosa, que os queráis unos a otros!

He querido encabezar esta entrada con dos imágenes complementarias, que ilustran la “celebración” cristiana de este día:

a) La Imagen de una Mujer que Ama a Jesús y le limpia los pies;con ella comienza el relato de la pasión. Jesús se deja querer, aprende a ser amado y servido... un día como hoy, cuando una mujer le unge en la cabeza (textos de Marcos y Mateo) y así marca su camino, y le lava los pies (textos de Lucas y Juan), y de esa forma le enseña en concreto a querer y servir. He tomado como imagen la portada del libro de H. Cáceres, Jesús el varón. Aproximación bíblica a su masculinidad, Verbo Divino, Estella 2011, del que me serviré en las ideas que siguen.

b) La Imagen de Jesús que limpia/lava los pies de los discípulos, al invitarles a comer, en el contexto de la Cena, según el evangelio de Juan. No les ama sólo espiritualmente, sino en concreto, con un amor “físico”, de contacto corporal y de servicio, de ayuda humana y de dignidad. Él no ha querido sólo aconsejar, dar comida, sino acercarse, arrodillarse, lavar… Se trata de amar muy en concreto, en gesto de elevación…, como indica este dibujo infantil, donde los Doce son hombres y mujeres, todos aquellos a los que Jesús "lava" los pies.

Esta entrada quiere destacar así mejor los rasgos principales del amor de Jesús, que se deja querer y que quiere, que se deja lavar y que lava... en un gesto que marca su vida y le lleva a culminar su vida muriendo por su obra.

Quiero vincular, de un modo especial, tres gestos del evangelio de Juan:

-- María lava los pies de Jesús, con su vida de amor y servicio concreto, con sus lágrimas y fuerte entrega por el Reino.

-- Jesús lava los pies de sus discípulos..., expresando y realizando así su amor concreto. Amar es tocar de cerca,ayudar, caminar juntos...

-- Jesús pide a los suyos que amen así, que se laven los pies, que se ayuden y sirvan a todos.... Ésta es su Pascua de Jueves Santo.

Buen día a todos, en el Amor de Jesús".

XABIER PIKAZA