lunes, 23 de enero de 2017

LO QUE LEE DIOS.

"La palabra de Dios esta inscripta,
 manifiesta,
en el rostro del necesitado,
en los surcos del desierto de su vida;
está inscripta en las heridas de la necesidad,
inscriptas y esperando que nosotros 
las leamos,
que las reconozcamos como las sagradas escrituras
de la humanidad,
las escrituras que lee Dios."

Hugo Mujica

viviragradecidos.org

martes, 17 de enero de 2017

CAMINOS PARA LA TRANSFORMACIÓN.

Continuación de la entrada anterior, Transformación, del libro Atrévete a ser nuevo de Anselm Grün.

"Hay diferentes caminos de transformación.
El primer camino de transformación consiste en presentarle a Dios todo lo que emerge en mí. En no reprimir nada, sino dirigir la mirada hacia aquello que aparece en mí. Y en exponérselo a Dios introduciéndolo en su amor. Me imagino que el amor de Dios se derrama como un torrente en mi miedo, en mi impotencia, en mi desesperación, en mi vacío, en mi inquietud, en mi tristeza, en mi rabia, en mis celos. Y al entrar allí como un torrente el amor de Dios, el Espíritu de Dios, mis sentimientos se transforman. 

El segundo camino pasa por el diálogo con lo que emerge en mí. Hablo con mi miedo y le pregunto qué es lo que quiere decirme y qué es eso de lo que tengo miedo. Hablo con mi depresión y le pregunto por su sentido. Y hablo con mi rabia, con mi envidia, con mis celos, con mi ira, con mi sexualidad y con mi adicción. Al hablar con mis emociones y pasiones reconozco su sentido. Y, de este modo, las pasiones se transforman. Ya no me dominan, sino que se convierten en amigas que me develan mi verdadero ser y me señalan los pasos hacia la vitalidad y la libertad

El tercer camino de la transformación consiste en detenerme y oponer resistencia a la vida que he llevado hasta ahora. Esto puede ilustrarse mediante el proceso con el que el agua se transforma en torrente. Construimos un dique y embalsamos el agua a fin de que pueda fluir a través de una turbina y genere así electricidad. Del mismo modo, necesitamos a veces la ascesis, que construye un obstáculo frente a los hábitos que he tenido hasta ahora. La ascesis es un entrenamiento que asumimos a fin de que algo experimente en nosotros una transformación. Por ejemplo, al renunciar a alguna cosa en la cuaresma crece en mí el sentimiento de libertad y de independencia. Hago, pues, algo, me impongo un programa para que algo en mí  se transforme.

El cuarto camino consiste en probar. Al probar un nuevo comportamiento se transforma mi alma, se transforman mis costumbres, se transforma mi interior. Esto aparece para mí con claridad en la frase que Jesús le dice al paralítico junto a la piscina de Betesda: «Levántate, coge tu camilla y vete» (Jn 5,9). El paralítico espera un milagro de Jesús, pero el Maestro le da una indicación verbal. Cuando el paralítico simplemente pruebe lo que le ha dicho Jesús, experimentará que su vida se transforma. Yo he sentido esto a menudo. Cuando algo se traba en mí y no avanza, me digo esas palabras de Jesús: «Levántate, coge tu camilla y vete». Entonces, el agarrotamiento que hay en mí se transforma, me atrevo a levantarme. Y, de pronto, me siento transformado. Adquiero coraje. Puedo andar. La transformación la produce Dios, pero nosotros tenemos que poner también nuestra parte.

Tenemos que presentar nuestra realidad a Dios y probar actitudes a fin de que estas nos den un asidero. Al actuar y probar actitudes y virtudes se produce en nosotros la transformación. Pero esta lleva también siempre la impronta de la gracia de Dios, que acompaña toda nuestra acción. "


ANSELM GRÜN. Atrévete a ser nuevo.
 Edit. Verbo Divino.


domingo, 8 de enero de 2017

TRANSFORMACIÓN.


"Conozco  personas que desde hace diez años quieren cambiar, que trabajan constantemente en sí mismas para cambiar. Pero nada cambia. La razón está en que el cambio tiene en sí algo de agresivo. Estoy luchando contra algo, y aquello contra lo que lucho desarrollará inicialmente fuerzas contrarias. Además, en el cambio se esconde una condena de mí mismo: no está bien ser tal como soy, tengo que cambiar del todo, tengo que convertirme en otro.

 Si observamos con más detalle el lenguaje, veremos que «otro» viene del latín alter, que es también una designación ordinal: el segundo. Por tanto, cambiar significa pasar a ser una segunda persona o, dicho negativamente, que debo pasar a ser de «segunda categoría», «calidad de segunda».

Por el contrario, la transformación es más suave. Transformación quiere decir que todo aquello que hay en mí tiene derecho a existir. Me reconozco positivamente tal como me he desarrollado. Al mismo tiempo, sin embargo, percibo que no soy ese que me está dado llegar a ser partiendo de mi propia condición esencial. La meta de la transformación es que salga a relucir en mí esa imagen originaria e irrepetible que Dios se ha hecho de mí. 
Esa imagen tiene que irradiar a través de todo lo que hay en mí. El cambio total tiene como meta que yo me convierta en otra persona. La transformación, por el contrario, apunta a que llegue
a ser plenamente yo mismo, a que llegue a ser cada vez más esa persona única e irrepetible que soy.

Transformarse vendría a significar que todo lo que es, en principio, es bueno, pero que muchas cosas desfiguran nuestro ser y nuestra verdad. Transformarse consistiría en formar la imagen originaria, extrayéndola de entre la maleza de imágenes, y hacer así que de lo inauténtico crezca lo auténtico. La transformación presupone un asentimiento absoluto al ser. Todo tiene derecho a ser, todo tiene su sentido. Solo tendría que examinar qué sentido tienen, por ejemplo, mis pasiones, mis enfermedades, mis conflictos, mis problemas.

 La transformación es para mí la forma típicamente cristiana del cambio. En la transformación está el aspecto de la gracia. Dios mismo transforma al ser humano. Esto se hizo patente en la encarnación de su Hijo, en la que él transformó y divinizó nuestra naturaleza humana. La transformación es también el concepto clave de una espiritualidad que no intenta imponer su dominio sobre todas las faltas y debilidades y evita en lo posible todo pecado. La transformación confía en que todo en nosotros tiene un sentido, incluso nuestro pecado, y en que Dios quiere transformarnos  para que su luz y su gloria resplandezcan cada vez más en nosotros.

La cuestión es cómo se produce la transformación. 
Hay diferentes caminos.

(continua)

ANSELM GRÜN. Atrévete a ser nuevo. 
Edit. Verbo Divino. 2016

domingo, 1 de enero de 2017

ESTE AÑO ME PERDONO.

"Me he sentado a tomar un café conmigo frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja, como siempre; Pero esta vez me dije:  ¡Ya estuvo bueno de tanta dureza conmigo!
 Lo mejor es, simplemente, PERDONARME.
Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces...
Me perdono por hacerme pedazos para completar a otros...
Me perdono por no tener tiempo para mí...
Me perdono por no hacerme caso, y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces.
Me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad...
Me perdono por haber hablado de más...
Me perdono por haberme callado...
Me perdono por confundir resignación con tolerancia...
Me perdono por mentirme...
Me perdono por no verme al espejo más seguido...
Me perdono por no ser más amable conmigo...
Me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia...
Me perdono por mi rudeza cuando se trata de mí...
Me perdono no encajar en un molde...
Me perdono por no permitirme muchas cosas...
Me perdono por no disfrutar de otras tantas...
Me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde...
Me dije:  debemos aprender a soltar, a dejar ir y sobre todo; ¡A perdonar!
 Debemos hacer frente común contra el mundo que está en nuestra contra... simplemente es el mundo y la gente es gente con lo bueno y con lo malo. A veces sólo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos.
No hay explicaciones ni justificaciones, es así y así sucede.
¿Sabes?, le dije a mi niño interior:  necesito tu apapacho, tu abrazo, tu complicidad,
 he aquí el trato... Menos reproches y más amor, menos revivir el momento y más perdón.
¿Y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mi errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir una punzada con un recuerdo corrupto cruzándome la mente.
¿Y si perdono mis errores y mi pasado? Sí, me perdono, me acepto, me acomodo las piezas y me reseteo la memoria y el corazón para poder perdonarme... 
¡Si, me perdono para empezar a vivir! "

(Tomado de servilletasyalgomás.eu, con unos pequeños retoques para que nos sirva a todo el mundo).


sábado, 24 de diciembre de 2016

LA PALABRA CREADORA.

En su libro La Bendición Original, del que hemos hablado en otras entradas, Mathew Fox ofrece una traducción del Capítulo I del Evangelio de San Juan, diferente de la que estamos habituados a leer y que se ajusta a su propuesta de una espiritualidad basada en la creación y en la llamada que todos tenemos a continuar, en nuestra realidad toda, la obra creadora de la palabra de Dios (Dabhar en hebreo).


Apunta Fox que "la palabra hebrea Dabhar significa Energía Creadora de Dios. "  "Implica hechos y acciones, no sólo palabras. Logros, no charla. Creación, no verbalización. Por ésto, en el Génesis leemos 'Dios dijo Haya luz y hubo luz, Dios dijo Haga brotar la tierra vegetación y así fue...
La palabra creadora de Dios, Dabhar..desea encarnarse en nosotros. "
Añade que si empezamos a traducir también el Nuevo Testamento en líneas que son más hebraicas y menos antropomórficas, escucharíamos así el primer capítulo del Evangelio de Juan:


"Al principio era la Energía Creadora:
la Energía Creadora estaba con Dios y la Energía Creadora era Dios.
Era con Dios en el principio.
A través de ella todas las cosas fueron hechas,
ninguna cosa llegó a existir si no fue a través de ella.
Todo lo que nacía albergaba vida 
y esa vida era la luz de los hombres,
una luz que brilla en las tinieblas,
una luz que las tinieblas no pudieron subyugar...
La Energía Creadora era la luz verdadera 
que ilumina a todo hombre
y estaba viniendo a este mundo...
Estaba en el mundo que tenía su existencia a través de ella,
y el mundo no lo sabía...
Pero a todos aquellos que la aceptaron
les dio el poder para convertirse en hijos de Dios...
La Energía Creadora se hizo carne, y habitó entre nosotros,
y vimos su gloria,la gloria que es suya como Unigénito del Creador,
lleno de gracia y lleno de verdad (Juan I, 1-5,9,10,12,14) "


MATHEW FOX. La Bendición Original. 
Ediciones Obelisco 2002

QUERIDOS AMIGOS Y AMIGAS DEL BLOG, LES DESEAMOS UNA FELIZ NAVIDAD.

sábado, 17 de diciembre de 2016

EL GRANITO DE TRIGO...

"Iba yo pidiendo, de puerta en puerta, por el camino de la aldea, cuando tu carro de oro apareció a lo lejos, como un sueño magnífico. Y yo me preguntaba, maravillado quién sería aquel Rey de reyes.

Mis esperanzas volaron hasta el cielo, y pensé que mis días malos se habían acabado. Y me quedé aguardando limosnas espontáneas, tesoros derramados por el polvo. La carroza se paró a mi lado.

 Me miraste y bajaste sonriendo. 

Sentí que la felicidad de la vida me había llegado al fin. Y de pronto tú me tendiste tu diestra diciéndome: 
'¿Puedes darme alguna cosa?''.
¡Ah, qué ocurrencia la de tu realeza! ¡Pedirle a un mendigo! 

Yo estaba confuso y no sabía qué hacer. Luego saqué despacio de mi saco un granito de trigo, y te lo di.


Pero qué sorpresa la mía cuando, al vaciar por la tarde mi saco en el suelo, encontré un granito de oro en la miseria del montón. 

¡Qué amargamente lloré de no haber tenido corazón
 para dárteme todo! "

RABINDRANATH TAGORE

viernes, 2 de diciembre de 2016

MEDITO Y PINTO Y MEDITO Y..


"En mi vida ha habido desde siempre dos intereses fundamentales : el arte y la meditación. Ambos íntimamente relacionados. 
 Los espacios interiores que experimento en meditación, se convierten en paisajes en mi pintura; la inquietud de mi mente se traduce en mis  basureros.
Al pintar experimento estados meditativos. En meditación realizo mi unión con la naturaleza y la naturaleza a su vez me conduce a la meditación. La experiencia interior es la de unidad en la diversidad. Esto me sensibiliza con todo lo que me rodea. Respeto la diversidad y la libre expresión, tanto en la vida como en el arte. "




TOMÁS SÁNCHEZ  (Cuba, 1948)

Tomado de su página en Facebook

(Las obras que traemos son Laguna Interior-pensamiento-nube y Meditador en la orilla. Ambas, como su autor, altamente valoradas).