domingo, 16 de abril de 2017

LA 'ORACIÓN' DE DIOS.

"Hijo mío que estás en la tierra,
haz que tu vida sea
el mejor reflejo de mi nombre.
Adentrate en mi reino
en cada paso que des,
en cada decisión que tomes,
en cada caricia y cada gesto.
Construyelo tú y conmigo.
Esa es mi voluntad
en la tierra y en el cielo.
Toma el pan de cada día
consciente de que es un privilegio
y un milagro. Perdono tus errores,
tus caídas, tus abandonos,
pero haz tú lo mismo
con la fragilidad de tus hermanos.
Lucha para seguir
el camino de la vida
que yo estaré contigo,
y no tengas miedo,
que el mal no ha de tener en tu vida
la última palabra.
Amén. "


JOSÉ MARÍA RODRIGUEZ OLAIZOLA, SJ

¡Feliz PASCUA, amigos y amigas!


sábado, 15 de abril de 2017

LASTIMADO.

"Un Pastorcico solo está penado
ajeno de placer y de contento
y en su pastora ha puesto el pensamiento,
el pecho, del amor, muy lastimado.

No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido
-aunque en el corazón está herido-
más llora por pensar que está olvidado.

Que solo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena,
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.

Y dice el Pastorcico: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia!
Y el pecho, del amor muy lastimado.

Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol do abrió sus brazos bellos
y muerto se ha quedado, asido dellos,
el pecho, del amor, muy lastimado."


SAN JUAN DE LA CRUZ

martes, 4 de abril de 2017

VOLUNTAD DE DIOS

Unas palabras del papa, comentando el evangelio, que no comparto: “¿Lo más importante de Jesús es que sane? No. ¿Qué nos enseña? No. ¡Que salva! Él es el salvador y nosotros somos salvados por Él, y esto es más importante…”. Pero qué es eso que llamamos salvación, si no incluye salud y aprendizaje; ya he comentado sobre esto varias veces. Es como si mostráramos la meta y no invitáramos al camino que conduce a ella. La fe y la magia son cosas diferentes, y lo que llamamos salvación engloba a todo el ser humano: también su inteligencia, sus emociones, sus relaciones, su cuerpo físico. Por tanto está claro que necesitamos aprender de Jesús y recibir sanación física y espiritual, para experimentar eso que llamamos “salvación”. Lo he dicho antes, ese es el camino de los verdaderos discípulos: conocer a Jesús, caminar con él, escuchar sus palabras, ser removidos en nuestras seguridades, experimentar el misterio de la cruz y la resurrección, para poder decir: ¡Este es el Salvador! La salvación no viene simplemente por el rezo, o por decir: ¡Señor, Señor!, sino porque aprendemos de él un nuevo modo de vivir juntos: compasivos y solidarios, servidores unos de otros, ayudando a construir una humanidad fundada en el Amor.

En un comentario que leo en el Diario Bíblico 2014 (que entonces aproveché poco), encuentro esta frase: “No olvidemos que la mayoría de las veces la voluntad de Dios discrepa hondamente de nuestra voluntad”. No estoy de acuerdo con esta afirmación, que encaja a la perfección en el pensamiento tradicional (teológico y devocional); ahí hay dualismo y pesimismo, modelo de un Dios distante y rival del hombre. Ambas voluntades, si es que pueden separarse, van siempre juntas, se solapan y confunden, se sostienen y alimentan mutuamente, porque Dios está dentro y no fuera, recorriendo siempre los caminos humanos. Merton tiene buenas reflexiones sobre este asunto; ayer mismo leía sobre ello en mi tesina, y antier en “Los hombres no son islas”, respecto a la vocación humana. Vuelvo a citar: “Nuestro destino es obra de dos voluntades, no de una sola. No es un hado inmutable, impuesto a nosotros sin elección nuestra por una divinidad sin corazón. Nuestra vocación no es una lotería sobrenatural, sino la interacción de dos voluntades, y, por consiguiente, de dos amores” (125).

De lo anterior, saca Merton dos conclusiones importantes para la vida de cada ser humano: 
1. Al hacer planes sobre el transcurso de nuestra vida, hemos de recordar la importancia y la dignidad de nuestra libertad. El hombre que teme decidir su futuro por un acto bueno de su libre albedrío, no entiende el amor de Dios. Porque la libertad es un don que Dios nos ha dado para poder amarnos más perfectamente, y ser amado por nosotros más perfectamente en reciprocidad”. 
2. La perfección del amor es proporcional a su libertad, y el amor más puro a Dios no es servil ni ciego, ni limitado por el temor. El alma que ama a Dios se atreve a elegir libremente, sabiendo que su libertad será aceptable para el amor.


Por todo lo anterior se comprende mejor de lo que hablamos cuando decimos “voluntad de Dios”; incluye nuestra filiación divina, nuestra comunión esencial con Dios, nuestra libertad y nuestra confianza. No hay miedo al elegir, más que el temor y el temblor de apartarnos del amor, que es el sentido último de nuestra existencia.

 Manuel Valls

lunes, 3 de abril de 2017

HISTORIAS DE RUMI.



"Un turista visitó a un sufi y se quedó asombrado al ver que su casa consistía en una sola habitación muy sencilla, tan solo con una estera y una lámpara de queroseno. 
Turista : Sufi, ¿dónde están tus muebles?
Sufi :     ¿Y dónde están los tuyos? 
Turista : ¿Los míos? !yo estoy de paso, sólo estoy de visita!
Sufi:       !Y yo, también! "

RUMI 

"La manera más poderosa de resistir al mal es sentarse con buenos amigos y convertir sus rostros en el rostro de Dios."

RUMI 


"En cierta ocasión le preguntaron a Rumi : ¿qué es el veneno? y dio esta hermosa respuesta: Cualquier cosa que sea mayor que lo que necesitamos, es veneno. Puede que sea poder, salud, hambre, ego, codicia, pereza, amor, ambición, odio, o cualquier otra cosa." 

(Tomadas del inglés en la página RUMI en internet) 


lunes, 20 de marzo de 2017

...ABANDONAR A DIOS?

"..Son muchas las personas que, a lo largo de estos años, se han ido alejando de Dios sin apenas advertir lo que realmente estaba ocurriendo en su interior. Hoy Dios les resulta un «ser extraño». Todo lo que está relacionado con él les parece vacío y sin sentido: un mundo infantil cada vez más lejano.

Los entiendo. Sé lo que pueden sentir. También yo me he ido alejando poco a poco de aquel «Dios de mi infancia» que despertaba, dentro de mí, miedos, desazón y malestar. Probablemente, sin Jesús nunca me hubiera encontrado con un Dios que hoy es para mí un Misterio de bondad: una presencia amistosa y acogedora en quien puedo confiar siempre.

Nunca me ha atraído la tarea de verificar mi fe con pruebas científicas: creo que es un error tratar el misterio de Dios como si fuera un objeto de laboratorio. Tampoco los dogmas religiosos me han ayudado a encontrarme con Dios. Sencillamente me he dejado conducir por una confianza en Jesús que ha ido creciendo con los años.

No sabría decir exactamente cómo se sostiene hoy mi fe en medio de una crisis religiosa que me sacude también a mí como a todos. Solo diría que Jesús me ha traído a vivir la fe en Dios de manera sencilla desde el fondo de mi ser. Si yo escucho, Dios no se calla. Si yo me abro, él no se encierra. Si yo me confío, él me acoge. Si yo me entrego, él me sostiene. Si yo me hundo, él me levanta.

Creo que la experiencia primera y más importante es encontrarnos a gusto con Dios porque lo percibimos como una «presencia salvadora». Cuando una persona sabe lo que es vivir a gusto con Dios, porque, a pesar de nuestra mediocridad, nuestros errores y egoísmos, él nos acoge tal como somos, y nos impulsa a enfrentarnos a la vida con paz, difícilmente abandonará la fe.


Muchas personas están hoy abandonando a Dios antes de haberlo conocido. Si conocieran la experiencia de Dios que Jesús contagia, lo buscarían. Si, acogiendo en su vida a Jesús, conocieran el don de Dios, no lo abandonarían. Se sentirían a gusto con él. "

JOSÉ ANTONIO PAGOLA. A gusto con Dios. (fragmento)

miércoles, 8 de marzo de 2017

TAN SOLO ESTAR.

“Déjalo estar”, “no intentes que todo cambie”. Ni siquiera cambiar tú a otros. A veces toca simplemente estar ahí: estar al lado, acompañar en esos momentos en los que todos necesitamos a alguien cerca. Escuchar, callar, dejarse mirar y mirar al otro con compasión, con ternura, con ganas de dejarse tocar por un gesto, por una palabra. O, quizás, por ese
 tan sólo “estar”.

Cuaresma es tiempo de intentar cambiar el corazón y poner delante de Dios todo aquello que somos, con verdad y generosidad. Pero Cuaresma es, sobre todo, tiempo de reconocer que necesitamos del Otro para esa transformación. No está todo en nuestras manos ni en nuestro esfuerzo.


San Ignacio nos recuerda en los Ejercicios Espirituales que la manera de acompañar debe ser desde la libertad total para que el Padre se encuentre con nosotros [EE 15]. Ojalá seamos capaces de dejarnos acompañar y transformar por ese Dios que se comunica a través de tanta gente y que nos invita en estos días a ser transparentes y poner verdad en nuestras vidas."

(Tomado de la página en Facebook  ESPIRITUALIDAD IGNACIANA) 

MUJER: UN BRINDIS CON SONRISA.



"Brindemos por las locas, por las inadaptadas,
por las rebeldes, por las alborotadoras,
por las que no encajan,
por las que ven las cosas de una manera diferente.
No les gustan las reglas y no respetan el status-quo.
Las puedes citar, no estar de acuerdo con ellas,
glorificarlas o vilipendiarlas.
Pero lo que no puedes hacer es ignorarlas.
Porque cambian las cosas.
Empujan adelante la raza humana.
Mientras algunos las vean como locas,
nosotras vemos el genio.
Porque las mujeres que se creen tan locas
como para pensar que pueden cambiar el mundo
son las que lo cambian."

Jack Kerouac