"Vuelve, por favor, vuelve, quien quiera que seas, religioso, infiel, hereje o pagano. Aunque hayas hecho cien promesas y cien veces las hayas roto, esta puerta no es la puerta de la desesperanza y la frustración. Esta puerta está abierta para todos. Ven, ven, tal como seas". (Rumi)
viernes, 31 de mayo de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
ENTERRAR A LOS VIVOS
"TODOS LOS MUERTOS DE LA FAMILIA
SE TRANSFORMAN EN RAICES,
EN INSECTOS,
EN ARBOLES.
SE ENTERRARON UN DIA. HAY TUMBAS CON SUS NOMBRES Y SUS SEGNAS
EN LOS ANIVERSARIOS SE RECUERDADN CON LLANTO,
CON NOSTALGIA.
SE CUENTAN LOS SUCESOS DE SU PASO.
... PERO CUANDO LLEGA LA HORA DE ENTERRAR A LOS VIVOS.
SE ROMPEN LOS PAPELES,
SE OLVIDAN,
REGRESAN A LA NADA".
Mercedes Garcia Ferrer
martes, 28 de mayo de 2013
CARTA DE FRANCISCO A UN SACERDOTE ARGENTINO...
"...Yo estoy bien y no he perdido la paz frente a un hecho totalmente sorpresivo, y esto lo considero un don de Dios.
Procuro tener el mismo modo de ser y de actuar que tenía en BS As, porque, si a mi edad cambio, seguro que hago el ridículo. No quise ir al Palacio Apostólico a vivir, voy sólo a trabajar y a las audiencias.
Me quedé a vivir en la Casa Santa Marta, que es una casa (donde nos
alojábamos durante el Cónclave) de huéspedes para obispos, curas y
laicos. Estoy a la vista de la gente y hago la vida normal: misa pública a la mañana, como en el comedor con todos, etc. Esto me hace bien y evita que quede aislado...
(Francisco)
EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS
"El
carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja
granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora
eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y luego su
antiguo camión se negó a arrancar.
Mientras lo llevaba a casa, se
sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su
familia. Mientras nos dirigíamos
s a la puerta, se detuvo brevemente
frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas
manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente
transformación.
Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.
Posteriormente me acompañó hasta mi automóvil. Cuando pasamos cerca del
árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que lo había visto
hacer un rato antes.
“Oh, ese es mi
árbol de problemas”, contestó. Sé que yo no puedo evitar tener problemas
en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a
la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo
en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los
recojo otra vez.
Lo divertido es, añadió sonriendo, que cuando salgo
en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber
colgado la noche anterior…".
lunes, 27 de mayo de 2013
POLÉMICAS
La religión no debe ser una asignatura, es una
vivencia.
Por: Juan
Arias | 26 de mayo de 2013
Leo con
satisfacción que la gran mayoría de los españoles rechaza que la enseñanza de
la religión se convierta en materia de curso escolar.
Es que la
religión no se enseña, como las matemáticas, se vive.
Si acaso, en
las escuelas españolas y del mundo, lo que se puede y quizás debería enseñar a
los niños es la “Historia de las religiones”, de todas, sin distinción.
Como se enseña la Historia del arte, o de la filosofía, o de la psicología o de
la literatura.
Hasta el ateo puede tener interés cultural en conocer como el
fenómeno de la religión ha nacido y se ha desarrollado en el mundo,
del mismo modo que a mi me interesa saber la evolución mundial del pensamiento,
aunque no vaya a ser un filósofo de profesión.
Tendría además hoy un interés especial que los niños aprendiesen el origen
de todas las religiones, en concreto. y de un modo especial del
islamismo, involucrado en polémicas de tipo político y social a nivel
mundial.
Conocer lo positivo y lo negativo de todos los tipos de fe de la Historia,
es un antídoto contra los fundamentalismos y las guerras y cruzadas de
religión.
En el arte existen miles de escuelas sin que sea necesario hacer entre ellas
guerras culturales. Cada una tiene su historia, sus características, sus
virtudes y sus defectos.
La mejor forma de desmitificar lo absoluto, los dogmas y las
religiones, cuya defensa suele acabar en guerras, es conocerlas a
fondo con todas sus grandezas y miserias.
Cuando se nos habla del islamismo, por ejemplo, pocos
conocen la corriente mística de esa religión, el sufismo, de
una poesía y una belleza extrema, así como de una capacidad de diálogo con
otros movimientos místicos.
Todo hace hoy pensar que Francisco
de Asís, el gran restaurador de la Iglesia corrompida del siglo XII, era un
seguidor de las prácticas sufís del islamismo.
Restringir en nuestras escuelas, aún tratándose de un país formalmente
católico, la enseñanza de la religión al cristianismo, o peor aún al
catolicismo, ignorando por ejemplo la riqueza de los movimientos protestantes
nacidos de la Reforma, o presentarlos como enemigos del catolicismo,
resulta de una gran pobreza cultural y espiritual.
La religión como práctica de una fe no puede ser una asignatura en
la escuela y menos en un país laico con separación entre Iglesia y Estado.
La fe se cultiva en el seno de la familia primero, si se es
creyente, y después en el seno de la comunidad cristiana en la que el niño
crece. Y por fin cada uno en su iglesia.
Todo el resto es prevaricación política; intromisión de la
Iglesia en las cosas del Estado y de los gobernantes en los asuntos de las
Iglesias.
En el primer cristianismo, la religión no se enseñaba, se
vivía dentro de la comunidad, participando a la eucaristía, como recuerdo de la
Pascua. Y no por no enseñarse la religión dejaban de ser mejores cristianos,
acabando muchos de ellos dando su vida por defender lo que ellos creían.
Hoy se pretende enseñar la religión como se enseña la aritmética,
una enseñanza fría, fuera del contesto de una fe donde se pueda vivir. De esa
forma, la religión se empequeñece, se desvirtúa, se la coloca al nivel de una
simple asignatura, cuando debería ser, para el creyente, el motor de su vida.
Y se priva al mismo tiempo a los alumnos el tener una
visión amplia de cómo nacieron las diferentes religiones, generalmente para
responder a la pregunta aún sin respuesta de por qué nacemos y por qué morimos.
Y para intentar escrutar si hay o no algo del otro lado de la vida, o mejor de
la muerte.
No existen religiones mejores o peores. Existen formas
diferentes de responder a las preguntas esenciales de la existencia.
Las diferentes formas de vivir la fe y dar respuesta al misterio, se debe
más bien a los diferentes ambientes culturales en los que se vive. La
fe es siempre la misma. No existen dioses de colores diferentes, ni
mandamientos a la carta.
Existen sólo las respuestas que cada hombre, en cada
contexto histórico en el que vive, a los interrogativos de la vida, de la
ética, de la distinción entre el bien y el mal.
El ateísmo también es una religión porque es una forma de
interpretar y vivir la existencia.
Enseñar lo que las diferentes religiones piensan y practican en el campo de
la fe individual y colectiva, es cultura.
Enseñar una sola religión y generalmente como la mejor, denigrando a las
demás, es fanatismo, estrechez cultural y, en definitiva,
provincialismo ecuménico.
miércoles, 22 de mayo de 2013
PERCIBIR LO REAL
QUE ES EL ZEN
Maestro, no entiendo nada, eso del Zen me parece superfluo
y hasta estúpido y sin razón.
¿De qué otra manera se puede
mirar la realidad si no es tal como es?
¿Acaso hay alguna alternativa cuando
lo que miro es un vaso o una silla
o un árbol de manzanas?
Hijo, te felicito.
Has entendido perfectamente lo que es el Zen,
justamente porque no te das cuenta de ello;
el Zen no es perceptible racionalmente
y por eso no se entiende.
De todas maneras,
contéstame una pregunta:
si fueras ciego de nacimiento
¿de qué manera mirarías
la realidad de un cielo azul
y cómo me lo describirías?
GEOGRAFÍA PERSONAL TRINITARIA
Es importante que nuestro viaje hacia Dios tenga una cierta arquitectura de
diseño más clasicista que barroca. Las ‘Columnas de la Peste’ de las
Plazas de Centroeuropa, desbordantes de dogmas Trinitarios, confunden
más que aclaran. Como todos los definidos a golpe de ex-cathedra, que
dejan el alma contusionada para la eternidad.
Necesitamos
construir paisajes interiores donde reverberen crepúsculos que
incendien las cumbres y los llanos. Donde se puedan talar boscajes
dogmáticos y desnudar árboles rituales y morales que ciegan la vista del
paisaje. En definitiva, “un viaje para conocer mi geografía”, en palabras de un loco simbolista de París llamado Baudelaire.
La geografía donde realmente ese Dios y yo -y todos- habitamos; donde “el amor ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado” (Rom 5, 5) y “que nos guiará a toda la verdad”
(Juan 12, 13). Un Espíritu del que todos tenemos la simiente depositada
en nuestros surcos, con virtualidad para sanar, amar, transformar.
Cuando
entramos en contacto con esa semilla, somos capaces de tocar a Dios
Padre y a Dios Hijo. Un contacto no como concepto, sino como realidad
viva: la de la vida de Jesús, enseñanza más básica, más importante incluso que la fe en la resurrección o la fe en la eternidad, en testimonio de un Maestro budista de nuestro tiempo.
Desde el corazón, y para el mundo entero,
Vicente Martínez
(Tomado de : FE ADULTA)
domingo, 19 de mayo de 2013
SÓLO EL AMOR....
"Debes amar,
la arcilla que va en tus manos,
debes amar,
su arena hasta la locura
y si no,
no la emprendas
que será en vano.
Sólo el amor
alumbra lo que perdura,
sólo el amor
convierte en milagro el barro.
Debes amar,
el tiempo de los intentos,
debes amar,
la hora que nunca brilla
y si no
no pretendas tocar lo cierto.
Sólo el amor
engendra la maravilla,
sólo el amor
consigue encender lo muerto".
(Silvio)
DIOS ES NOVEDAD
"La novedad nos da siempre un poco de miedo, porque nos sentimos
más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que
construimos, programamos, planificamos nuestra vida, según nuestros
esquemas, seguridades, gustos. Y esto nos sucede también con Dios. Con
frecuencia lo seguimos, lo acogemos, pero hasta un cierto punto; nos
resulta difícil abandonarnos a Él con total confianza, dejando que el
Espíritu Santo anime, guíe nuestra vida, en todas las decisiones;
tenemos miedo a que Dios nos lleve por caminos nuevos, nos saque de
nuestros horizontes con frecuencia limitados, cerrados, egoístas, para
abrirnos a los suyos. Pero, en toda la historia de la salvación, cuando
Dios se revela, aparece su novedad - Dios ofrece siempre novedad -,
trasforma y pide confianza total en Él: Noé, del que todos se ríen,
construye un arca y se salva; Abrahán abandona su tierra, aferrado
únicamente a una promesa; Moisés se enfrenta al poder del faraón y
conduce al pueblo a la libertad; los Apóstoles, de temerosos y
encerrados en el cenáculo, salen con valentía para anunciar el
Evangelio. No es la novedad por la novedad, la búsqueda de lo nuevo para
salir del aburrimiento, como sucede con frecuencia en nuestro tiempo.
La novedad que Dios trae a nuestra vida es lo que verdaderamente nos
realiza, lo que nos da la verdadera alegría, la verdadera serenidad,
porque Dios nos ama y siempre quiere nuestro bien. Preguntémonos hoy:
¿Estamos abiertos a las “sorpresas de Dios”? ¿O nos encerramos, con
miedo, a la novedad del Espíritu Santo? ¿Estamos decididos a recorrer
los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos
atrincheramos en estructuras caducas, que han perdido la capacidad de
respuesta?"
(Francisco)
sábado, 18 de mayo de 2013
BRIZNAS DE HIERBA....
Una brizna de hierba dijo a una hoja caída de un árbol en otoño:
-¡Cuanto ruido haces al caer! Espantas todos mis sueños de invierno.
La hoja replico indignada:
-¡Tú, nacida en lo bajo y habitante de lo bajo, eres insignificante e incapaz de cantar! ¡Tú no vives en las alturas y no puedes reconocer el sonido de una canción!
La hoja de otoño cayó en tierra y se durmió. Y cuando llegó la primavera despertó nuevamente de su sueño y era una brizna de hierba.
Y cuando llegó el otoño, y fue presa de su sueño invernal, flotando en el aire empezaron a caerle las hojas encima. Murmuró para sí misma:
-¡Oh, estas hojas de otoño! ¡Hacen tanto ruido! ¡Espantan todos mis sueños de invierno!
Kalil Gibran
viernes, 17 de mayo de 2013
EL BALSERO
"Sabiendo que escucho mi respiración
y ningún otro sonido,
reconozco en el sueño un dramático mar
donde gira tu cuerpo, sin hacer resistencia,
sin dirección previsible,
como tronco echado entre las aguas.
Entre las aguas y tu cuerpo hay una continuidad
sobre la cual se tiende un cielo simétrico
que desafía todo orden universal.
Como si te dirigieras a un confesor
estás mirando al cielo, sus deidades,
instante en que te percatas
por primera vez de su existencia,
sin necesidad de comprender.
Dejas que las aguas penetren por tus ojos,
como si fuese una sombra ligera quien los nubla
para no ser testigo de nada.
No importa hacia donde te lleva la corriente,
nunca lo supiste, nunca dependiste de un destino.
Tengo la certeza de escuchar
el sonido mecánico de mi respiración
y que tu cuerpo flota
entre un cielo sublimado por el sueño
y un mar que perfora todas las tormentas,
un mar presto a la crueldad
de no dejar tierra alguna
sobre la cual se pueda escribir tu nombre".
(Publicado en la Revista Digital Conexos: http://conexos.org/2013/05/11/tres-poemas-de-aristides-vega-chapu/ )
y ningún otro sonido,
reconozco en el sueño un dramático mar
donde gira tu cuerpo, sin hacer resistencia,
sin dirección previsible,
como tronco echado entre las aguas.
Entre las aguas y tu cuerpo hay una continuidad
sobre la cual se tiende un cielo simétrico
que desafía todo orden universal.
Como si te dirigieras a un confesor
estás mirando al cielo, sus deidades,
instante en que te percatas
por primera vez de su existencia,
sin necesidad de comprender.
Dejas que las aguas penetren por tus ojos,
como si fuese una sombra ligera quien los nubla
para no ser testigo de nada.
No importa hacia donde te lleva la corriente,
nunca lo supiste, nunca dependiste de un destino.
Tengo la certeza de escuchar
el sonido mecánico de mi respiración
y que tu cuerpo flota
entre un cielo sublimado por el sueño
y un mar que perfora todas las tormentas,
un mar presto a la crueldad
de no dejar tierra alguna
sobre la cual se pueda escribir tu nombre".
(Publicado en la Revista Digital Conexos: http://conexos.org/2013/05/11/
A VECES...
"A veces, sólo a veces...
Retirarse no es rendirse,
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía
y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener qué decir.
Quedarse quieto no es por pereza,
ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.
A veces, sólo a veces...
Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer".
MARÍA GUADALUPE MUNGUIA TISCAREÑO
Retirarse no es rendirse,
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía
y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener qué decir.
Quedarse quieto no es por pereza,
ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.
A veces, sólo a veces...
Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer".
MARÍA GUADALUPE MUNGUIA TISCAREÑO
LO QUE PESA UNA ORACIÓN...
Una
mujer humildemente vestida, con un rostro que reflejaba sufrimiento y
derrota, entró a una tienda. Se acercó al dueño y avergonzada, le
preguntó si podía llevarse algunas cosas a fiadas. Con voz suave le
explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar; tenían
siete niños y necesitaban comida.
El dueño, inflexible, le pidió
que abandonara su tienda. Pero la mujer pensando en su familia continuó
rogándole: ¡Por favor señor! Se lo pagaré tan pronto como pueda. El
dueño se excusó diciendo que no podía darle crédito ya que no tenía una
cuenta de crédito en su tienda.
Cerca del mostrador se encontraba un cliente que escuchó la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer.
El cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría
cargo de lo que la mujer necesitara para su familia, pero éste no le
hizo caso.
Se dirigió a la mujer y le preguntó: ¿Tiene usted una lista de compra? Si señor, respondió ella.
Está bien, ponga su lista en la balanza y lo que pese su lista, se lo daré yo en comestibles.
La mujer titubeó por un momento y cabizbaja, buscó en su cartera un
pedazo de papel y escribió en él. Luego temerosa, puso el pedazo de
papel en la balanza.
Al hacerlo la balanza bajó de golpe, como si
hubiera puesto sobre ella una roca o un pedazo de hierro. Los ojos del
dueño y cliente se llenaron de asombro. Tal como había dicho, el dueño
comenzó a poner comestibles al otro lado de la balanza, pero ésta no se
movía, así que continuó poniendo más y más comestibles, pero como la
balanza nunca se igualaba, no aguantó más y agarró el pedazo de papel
para ver si había algún truco.
El dueño miró el papel y lo leyó asombrado. No era una lista de compra, era una oración que decía:
"Querido Señor, tú conoces mis necesidades, dejo esta situación en tus manos".
El dueño de la tienda le dio a la mujer todos los comestibles que había
reunido y se quedó en silencio, mientras la mujer abandonaba la tienda.
“Solo Dios sabe cuánto pesa una Oración”
OFRENDA
¿Qué tengo para darte? Una gramática de sentimientos,
verbos sin el complemento de una vida, los sustantivos
más pobres de un vocabulario íntimo -el amor, el deseo
la ausencia. ¿Qué frase construiremos con tan poco? ¿A
qué léxico de la paciencia le robaremos lo que nos falta?
Entonces te ofrezco otra casa. Las paredes tienen la
consistencia del verso; el techo, el peso de una estrofa.
Te abro sus puertas; y el sol entra por la ventana de
una sílaba, con su fuego vocálico, como si una
palabra pudiese mitigar el frío que te envuelve.
Y te pregunto: ¿qué otras palabras quieres? ¿La música
sonora de un ocio? ¿El espeso manto con que se escribe
el terciopelo? ¿El fondo luminoso del azul? Podría darte
todas las palabras en la caja del poema; o prestarte
el canto efímero en el que se esconden del mundo.
Pero no es eso lo que me pides. Y la vida que pulsa
entre adverbios y adjetivos se esfuma deprisa
cuando intentamos seguir la línea del verso. ¿Qué queda?,
me preguntas. Un encuentro en el rincón de la memoria. Risas,
lágrimas, el tierno murmullo de la noche. Nada, y todo.
NUNO JÚDICE (8 FEB 2003).
jueves, 16 de mayo de 2013
DOCTORES DE LA IGLESIA....
Se llama así a eminentes maestros
cristianos, proclamados por la Iglesia como merecedores de ese título, que viene del latín Doctor Ecclesiae. De acuerdo con este rango, la Iglesia reconoce la
contribución de los citados teólogos a la doctrina y a la comprensión de la fe. La persona así llamada tiene que haber sido canonizada previamente y haberse distinguido por su erudición. La proclamación tiene que ser realizada por el Papa o por un concilio ecuménico. Los primeros Doctores de la Iglesia fueron los teólogos occidentales san Ambrosio, san Agustín de Hipona, san Jerónimo y el Papa san Gregorio I, que fueron nombrados en 1298. Los correspondientes Doctores de la Iglesia de Oriente son san Atanasio, san Basilio, san Juan Crisóstomo y san Gregorio Nacianceno. Fueron nombrados en 1568, un año después de
que se designara con la misma condición a santo Tomás de Aquino. Otros nombres se fueron sumando progresivamente a esta lista, entre ellos: San Anselmo de Canterbury, San Bernardo de Claraval y San Juan de la Cruz.
Mujeres que han alcanzado esta distinción: santa Catalina de
Siena y santa Teresa de Jesús (en 1970) y santa Teresa del Niño Jesús (en 1997).
contribución de los citados teólogos a la doctrina y a la comprensión de la fe. La persona así llamada tiene que haber sido canonizada previamente y haberse distinguido por su erudición. La proclamación tiene que ser realizada por el Papa o por un concilio ecuménico. Los primeros Doctores de la Iglesia fueron los teólogos occidentales san Ambrosio, san Agustín de Hipona, san Jerónimo y el Papa san Gregorio I, que fueron nombrados en 1298. Los correspondientes Doctores de la Iglesia de Oriente son san Atanasio, san Basilio, san Juan Crisóstomo y san Gregorio Nacianceno. Fueron nombrados en 1568, un año después de
que se designara con la misma condición a santo Tomás de Aquino. Otros nombres se fueron sumando progresivamente a esta lista, entre ellos: San Anselmo de Canterbury, San Bernardo de Claraval y San Juan de la Cruz.
Mujeres que han alcanzado esta distinción: santa Catalina de
Siena y santa Teresa de Jesús (en 1970) y santa Teresa del Niño Jesús (en 1997).
Los incorporados más recientemente, Hildegarda de Bingen, junto a San Juan de Ávila.
Los "Doctores de la Iglesia" son, hasta el momento, 35.
LAS PERSONAS CURVAS
Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
las naranjas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños; curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva.
El día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
a mí me gustan los maestros curvos,
las maestras curvas.
No los dioses rectos:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas.
Vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
JESÚS LIZANO
miércoles, 15 de mayo de 2013
EL LOCO
Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió: Un día, mucho antes de
que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me
habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo
me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin
máscara por las calles atestadas de gente, gritando:
-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas
de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la
plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome
gritó:
-Miren! ¡Es un loco!
Alcé la cabeza para ver
quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi
alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si
fuera presa de un trance, grité:
-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco. Y en mi locura he hallado libertad y
seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser
comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro
ser. Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni
siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.
(1918)
GIBRÁN KHALIL GIBRÁN
martes, 14 de mayo de 2013
viernes, 10 de mayo de 2013
PAPEL EN BLANCO
LA HOJA BLANCA DE PAPEL
Mi cabeza pesada colgando en las manos, miro
En la hoja blanca de papel que permanece
Tan vacía como estuvo desde que yace ante mí.
Miro la tinta que se seca lentamente en mi pincel,
Mi alma duerme. ¿Cuándo despertarás, alma mía?
Me levanto de un salto y me apresuro a la llanura
En la que brilla el sol; en silencio dejo
Mis manos deslizarse sobre la hierba alta.
Por encima de este lugar está el bosque. Allí la grácil línea de los montes,
La nieve que el sol cubre de rosas Veo las nubes flotar en el azul,
Lleno de esperanza regreso a casa, no antes que
Los cuervos regodeándose chillen su risa, cuando paso.
Y de nuevo me siento ante la blanca hoja de papel.
Y, con la cabeza inclinada de vergüenza, la miro.
¡Ay! El papel permanece tan vacío como estaba.
(Poema escrito por el filósofo chino Tschang-Tsi).
miércoles, 8 de mayo de 2013
EL PODER DE LA INTENCIÓN
Es el EGO lo que nos impide
conectarnos con esa fuerza o poder de Dios en el universo, en la creación, en
nuestra vida cotidiana. En lugar de reconocernos como lo que
somos: hijos de Dios, criaturas, elaboramos otras imágenes que de algún modo
van falseando nuestra identidad. Eso viene a ser el ego, formado por seis elementos
primarios o convicciones, y ellos desactivan en nosotros la fuerza de la
intención. Los enumero:
1- Soy lo que tengo. (Lo que poseo es lo que me define)
2- Soy lo que hago. (Lo que consigo en esta vida es lo que me define)
3- Soy lo que los demás piensan de mí. (Mi reputación de define)
4- Estoy separado de todos los demás. (Mi cuerpo me define, soy autosuficiente)
5- Estoy separado de todo lo que me falta en la vida. (Mi espacio vital está desconectado de mis deseos)
6- Estoy separado de Dios. (Dependo de una evaluación previa: méritos o pecados)
Se trata de debilitar la fuerza del ego, para así conectarse a esa fuerza divina que está en todas partes. El autor le llama “sendero hacia la maestría”. Este sendero que debilita el ego y potencia la conexión con Dios, pasaría por cuatro carriles o cuatro pasos:
La disciplina. (El cuerpo)
La sabiduría. (La mente)
El amor. (El corazón)
La entrega. (El lugar de la intención)
La meta es llegar ser disciplinados, sabios y amantes, recorriendo el camino que va de lo individual a la totalidad; Dios es uno y yo soy uno con Dios. Recuerdas lo de Pablo: “No soy yo, es Cristo quien vive en mí”. Así, cuando yo oro, está orando conmigo Dios, y todo el universo con Él. Puedes utilizar todo el poder de Dios en un momento dado, y a eso le hemos llamado habitualmente “milagro”. Ya decía Jesús: “Tengan un poquito de fe, y moverán montañas”. La fe es más que un sentimiento bonito y piadoso; es estar conectados con Dios, es la comunión plena lo que provoca el milagro.
Es importante por tanto: Desarrollar la conciencia de la intención como una fuerza a la que puedo conectarme, puedo trabajar por esto, abrirme a esa realidad divina, a la que tengo derecho porque soy llamado, soy hijo, “heredero”.
2- Soy lo que hago. (Lo que consigo en esta vida es lo que me define)
3- Soy lo que los demás piensan de mí. (Mi reputación de define)
4- Estoy separado de todos los demás. (Mi cuerpo me define, soy autosuficiente)
5- Estoy separado de todo lo que me falta en la vida. (Mi espacio vital está desconectado de mis deseos)
6- Estoy separado de Dios. (Dependo de una evaluación previa: méritos o pecados)
Se trata de debilitar la fuerza del ego, para así conectarse a esa fuerza divina que está en todas partes. El autor le llama “sendero hacia la maestría”. Este sendero que debilita el ego y potencia la conexión con Dios, pasaría por cuatro carriles o cuatro pasos:
La disciplina. (El cuerpo)
La sabiduría. (La mente)
El amor. (El corazón)
La entrega. (El lugar de la intención)
La meta es llegar ser disciplinados, sabios y amantes, recorriendo el camino que va de lo individual a la totalidad; Dios es uno y yo soy uno con Dios. Recuerdas lo de Pablo: “No soy yo, es Cristo quien vive en mí”. Así, cuando yo oro, está orando conmigo Dios, y todo el universo con Él. Puedes utilizar todo el poder de Dios en un momento dado, y a eso le hemos llamado habitualmente “milagro”. Ya decía Jesús: “Tengan un poquito de fe, y moverán montañas”. La fe es más que un sentimiento bonito y piadoso; es estar conectados con Dios, es la comunión plena lo que provoca el milagro.
Es importante por tanto: Desarrollar la conciencia de la intención como una fuerza a la que puedo conectarme, puedo trabajar por esto, abrirme a esa realidad divina, a la que tengo derecho porque soy llamado, soy hijo, “heredero”.
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