jueves, 16 de abril de 2015

HIMNO DE UN HOMBRE SILENCIADO

"Bendita seas tú, áspera Materia, gleba estéril, dura roca, tú que no cedes más que a la violencia y nos obligas a trabajar si queremos comer. 
Bendita seas, peligrosa Materia, mar violenta, indomable pasión, tú que nos devoras si no te encadenamos. 
Benditas seas, poderosa Materia, evolución irresistible, realidad siempre naciente, tú que haces estallar en cada momento nuestros esquemas y nos obligas a buscar cada vez más lejos la verdad. 
Bendita seas, universal Materia, duración sin límites, éter sin orillas, triple abismo de las estrellas, de los átomos y de las generaciones, tú que desbordas y disuelves nuestras estrechas medidas y nos revelas las dimensiones de Dios. 
Bendita seas, Materia mortal, tú que, disociándote un día en nosotros, nos introducirás, por fuerza, en el corazón mismo de lo que es.
Sin ti, Materia, sin tus ataques, sin tus arranques, viviríamos inertes, estancados, pueriles, ignorantes de nosotros mismo y de Dios. 
Tú que castigas y que curas, tú que resistes y que cedes, tú que trastruecas y que construyes, tú que encadenas y que liberas, savia de nuestras almas, mano de Dios, carne de Cristo, Materia, yo te bendigo. 
Yo te bendigo, Materia, y te saludo, no como te describen, reducida o desfigurada, los pontífices de la ciencia y los predicadores de la virtud, un amasijo, dicen, de fuerzas brutales o de bajos apetitos, sino como te me apareces hoy, en tu totalidad y tu verdad. 
Te saludo, inagotable capacidad de ser y de transformación en donde germina y crece la sustancia elegida. 
Te saludo, potencia universal de acercamiento y de unión mediante la cual se entrelaza la muchedumbre de las mónadas y en la que todas convergen en el camino del Espíritu. 
Te saludo, fuente armoniosa de las almas, cristal límpido de donde ha surgido la nueva Jerusalén. 
Te saludo, medio divino, cargado de poder creador, océano agitado por el Espíritu, arcilla amasada y animada por el Verbo encarnado. 
Tú, Materia, reinas en las serenas alturas en las que los santos se imaginan haberte dejado a un lado; carne tan transparente y tan móvil que ya no te distinguimos de un espíritu. 
¡Arrebátanos, oh, Materia, allá arriba, mediante el esfuerzo, la separación y la muerte; arrebátame allí en donde al fin sea posible abrazar castamente al Universo. "
PIERRE TEILHARD DE CHARDIN. "Himno a la materia"


“En abril de 2015, un nutrido grupo de entidades internacionales recordaron el fallecimiento de Pierre Teilhard de Chardin el 10 de abril de 1955 en Nueva York. Había nacido en 1881 y pasó una parte importante de su vida trabajando como geólogo y paleontólogo en China. Científico, innovador, filósofo heterodoxo, místico jesuita y poeta deslumbrante, sigue siendo hoy un hombre discutido”. Agustín Díaz Vallina. Catedrático. Madrid. 2015.

“El P. Teilhard de Chardin desató en el siglo XX uno de los más intensos y constructivos desasosiegos intelectuales.”  Director General de la UNESCO, 1966. 
  


miércoles, 8 de abril de 2015

BÚSCALO EN LO VIVO

"Deja ya esa salmodia, ese canturreo, ese pasar y repasar rosarios.
¿A quién adoras, dí, 
en ese oscuro rincón solitario del templo cerrado?
¡Abre tus ojos y ve, tu Dios no está ante tí!
Dios está donde el labrador cava la tierra dura,
 donde el picapedrero pica la piedra;
está con ellos, en el sol y la lluvia,
lleno de polvo el vestido.
¡Quítate ese manto sagrado y baja con tu Dios al terruño polvoriento!
¿Libertad? ¿Dónde quieres encontrar libertad?
¿No se ha atado Él mismo, lleno de alegría,
a la Creación?
¡Sí! Él está atado a nosotros todos para siempre.
¡Sal ya de tu éxtasis, déjate de flores y de incienso!
¿Qué importa que tus ropas se manchen o se andrajen?
¡Ve a su encuentro, ponte a su lado y trabaja,
y que sude tu frente! 


RABINDRANATH TAGORE 

jueves, 2 de abril de 2015

LA HUMANIDAD DE AQUEL NAZARENO


“Hace 70 años, desde una cárcel de Hitler, en momentos de desesperación tras el holocausto y años en guerra, uno de los grandes profetas de nuestro futuro escribió que hay una razón para seguir amando a esta tierra sin desesperar y es que ha producido a Jesús de Nazaret. Parecerá una afirmación exagerada, pero sorprende por venir de alguien tan sobrio y contenido como D. Bonhoeffer. ¿Quién era pues ese tal Jesús?

De los primeros testigos de su paso por la tierra quedan dos rápidas pinceladas: "no buscó su propio interés", "pasó haciendo el bien y liberando a los oprimidos". De quienes recogieron recuerdos de su vida y los sistematizaron en forma de biografías-invitaciones a la fe, podemos destacar algunos rasgos:
Procedía de un pueblo pequeño casi desconocido…  Un buen día comenzó a recorrer su tierra anunciando que es posible otro mundo si nos decidimos a mirar a Dios con una palabra que, a la vez, denota el máximo de familiaridad y cercanía pero también la imposibilidad de disponer de Él,  pues, llámesele padre o madre, lo es de todos, no sólo mío. Otro de sus biógrafos presenta como programa de su vida unas palabras del profeta Isaías: "el Espíritu de Dios está sobre mí... para anunciar una buena noticia a los pobres y liberación a los oprimidos".

En consonancia con este programa, solía comer públicamente con "gentes de malvivir", desafiando una costumbre de su época de públicos banquetes ostentosos de las clases altas. Se le conoce amistad y cercanía con algunas prostitutas, a las que liberó de su esclavitud, pero de las que decía que estaban más cerca de Dios que sus oyentes…

Fue también un terapeuta innegable pero provocativo: parece que prefería curar en días "de precepto", como si quisiera mostrar que los enfermos tienen derecho a no esperar más, porque su salud es más importante que la guarda de preceptos cúlticos. Una de las expresiones que más se dicen de él es que "se le conmovieron las entrañas”. Junto a esa práctica de misericordia tenía a veces un lenguaje duro y provocativo: enseñaba a no llamar a nadie padre ni señor porque los hombres (aunque tengamos funciones diversas) somos todos hijos de un mismo Padre y tenemos un único Señor que es Dios. Pese a ello, exhortaba a ser misericordiosos como el Dios que Él anunciaba.

Su regalo era siempre la paz y tenía una extraña concepción de la felicidad, que prometía a quienes opten por los condenados de la tierra desde una actitud de misericordia que genera hambre de justicia..

La otra palabra que más se le aplica en los evangelios significa, a la vez, libertad y autoridad: “las gentes se maravillaban de la libertad-autoridad con que hablaba” y que no tenía nada que ver con lo que estaban acostumbrados a oír.

Sorprendentes vida y palabras. Pero más sorprendente es la reacción que desató: los responsables de aquella sociedad se hartaron de acusarlo de populista y terrorista. La conflictividad explotó cuando él puso de relieve que hablaba y actuaba así porque así es como actúa Dios. Entonces se le tachó de blasfemo, y los poderes religiosos y políticos.. ya tenían algo claro por lo que condenarlo.. buscaron para él la muerte más ignominiosa y la condena más “ejemplar”…

¿Es posible que haya existido un hombre así? preguntaba R. Attenborough en su película sobre Gandhi. Prescindiendo ahora del santo hindú (que se confesaba muy influido por Jesús), esa misma pregunta sigue vigente para nosotros hoy. Los cristianos confiesan que un hombre así fue posible porque era transparencia y calco del mismo Dios, revelado en la humanidad de aquel hombre. Dios “hecho hombre”, pero no simplemente hombre, sino Dios hecho esclavo.

Esa fe no se les exige hoy a todos. Pero lo que sí pueden (y deberían) todos hoy es paladear la humanidad de aquel Nazareno. Y sacar consecuencias.”

J.I.GONZÁLEZ FAUS

sábado, 28 de marzo de 2015

HOSANNA AL EXCLUÍDO, AL FIEL


"Jesús contó con la posibilidad de un final violento. No era un ingenuo. Sabía a qué se exponía si seguía insistiendo en el proyecto del Reino de Dios. Era imposible buscar con tanta radicalidad una vida digna para los pobres y los pecadores sin provocar la reacción de aquellos a los que no interesaba cambio alguno. "

“Jesús no fue un suicida ni buscaba el martirio. Nunca quiso el sufrimiento ni para él ni para nadie. Dedicó su vida a combatirlo en la enfermedad, las injusticias, la marginación o la desesperanza,. Vivió entregado a ‘buscar el reino de Dios y su justicia’ : ese mundo más digno y dichoso para todos, que busca su Padre…No corre hacia la muerte, pero tampoco se echa atrás. No huye ante las amenazas, tampoco modifica ni suaviza su mensaje…Le habría sido fácil evitar la ejecución. Habría bastado con callarse y no insistir en lo que podía irritar en el templo o en el palacio del prefecto romano. No lo hizo. Siguió su camino. Prefirió ser ejecutado antes que traicionar su conciencia y ser infiel al proyecto de Dios, su Padre…Morirá fiel al Dios en el que ha confiado siempre. Seguirá acogiendo a todos, incluso a pecadores e indeseables. Si terminan rechazándolo, morirá como un “excluído” pero con su muerte confirmará lo que ha sido su vida entera: confianza total en un Dios que no rechaza ni excluye a nadie de su perdón.”
J.A. PAGOLA. "Domingo de Ramos"

viernes, 20 de marzo de 2015

MOMENTO DE REDESCUBRIRSE

"Considerar la Cuaresma como algo deprimente, inhibidor o sombrío significa no comprender que una parte de la decepción que supone la vida proviene de exigirle que sea siempre un éxtasis, continuamente fácil, cada vez más emocionante.

La idea de que la vida espiritual es una especie de constante que puede alcanzarse con facilidad y mantenerse fielmente, es un signo de inmadurez espiritual. O cambiamos nuestro modo de ver la vida y a Dios, a medida que maduramos, o acabaremos siendo una especie de residuo religioso de
una era anterior a la nuestra.

«Ya no soy / lo que he sido», decía el poeta Byron. La verdad es que cambiamos de de un año para otro, de una época de la vida para otra. La vida nos exige estar en contacto con nosotros mismos para no perdernos. La Cuaresma pretende ser el momento del redescubrimiento personal, un momento en que descendemos al centro de nuestro ser para ver lo que queda, lo que falta, lo que está en germen.

La Cuaresma es siempre una llamada a la conversión. La conversión no es una llamada a ser algo distinto de lo que somos, sino una llamada a ser más plenamente lo que hemos de ser."

JOAN CHITTISTER. Escuchar con el corazón



jueves, 12 de marzo de 2015

PAUSA

“La velocidad con que vivimos, la rapidez de los cambios que experimentamos, nos obliga a movernos con agilidad… Necesitamos introducir en nuestra vida pausas para no ser diluídos en  la velocidad que nunca se detiene. En la pausa se sedimenta lo que vale y se evapora la espuma.  La inercia de nuestro movimiento, el ritmo de los que viven a nuestro lado y los estímulos que llegan desde fuera nos seducen y se sitúan un metro delante de nosotros, creando un vacío que nos succiona y nos arrastra, haciendo que nos resulte difícil detenernos.  Nuestros sentimientos, pensamientos, entrañas y relaciones, se vuelven impacientes. Pasamos por la superficie de las personas y de las situaciones como aguacero que se precipita y erosiona sin empapar la tierra. Nuestros abrazos se quedan a medias, y nuestras respuestas se comen las palabras. Cuando ya no tenemos tiempo para nada, ni siquiera para comer (Mc.6,31) es cuando más necesitamos salir al borde del camino, y detenernos.

En algunas ocasiones, nuestro organismo enferma para obligarnos a parar y asentar la vida. Después de una pausa grande, salimos con otra visión de la realidad mucho más sabia y respetuosa de nosotros mismos y de los demás. Grandes aportaciones humanas han salido de vidas detenidas en cárceles, hospitales y destierros.

La cultura nos propone vivir la urgencia y la pausa como dos momentos separados. Primero nos llenamos de estrés y después nos derrumbamos en una playa. A veces vivimos en una alternancia la prisa y el descanso…Pero lo ideal es que las dos dimensiones se vayan integrando en la vida cotidiana… La pausa debe viajar en la entraña de la urgencia. "

Benjamín González Buelta. Caminar sobre las aguas.


jueves, 5 de marzo de 2015

ARENA O PIEDRA


“Dice una leyenda que dos amigos viajaban por el desierto. En un determinado punto del viaje, discutieron y uno golpeó al otro. El ofendido escribió en la arena:
'Hoy mi mejor amigo me ha pegado una bofetada'
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, y fue salvado por el amigo.  Al recuperarse, tomó un estilete y escribió 
en una piedra:
'Hoy mi mejor amigo me salvó la vida'
Intrigado, el mejor amigo preguntó ¿por qué, después de pegarte escribiste sobre la arena y ahora escribes sobre una piedra?. El otro respondió:
Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del perdón y el olvido  acaban borrándolo. Pero cuando nos pasa algo grandioso debemos grabarlo en piedra, grabarlo en la memoria del corazón, donde ningún viento puede borrarlo.”

ALEJANDRO CÓRDOBA.