miércoles, 18 de septiembre de 2013

LA CANCIÓN DE LA VIDA

Existe una tribu en África, donde la fecha de nacimiento de un niño no se toma como el día en que nació, ni como el momento en que fue concebido sino como el día en que ese niño fue “pensado” por su madre. Cuando una mujer decide tener un hijo, se sienta sola bajo un árbol y se concentra hasta escuchar la canción del niño que quiere nacer.
Luego de escucharla, regresa con el hombre que será el padre de su hijo y se la enseña. Entonces, cuando hacen el amor con la intención de concebirlo, en algún momento cantan su canción, como una forma de invitarlo a venir.
Cuando la madre está embarazada, enseña la canción del niño a la gente del lugar, para que cuando nazca, las ancianas y quienes estén a su lado, le canten para darle la bienvenida.
A medida que el niño va creciendo, cuando el niño se lastima o cae o cuando hace algo bueno, como forma de honrarlo, la gente de la tribu canta su canción.

Hay otra ocasión en la que la gente de la tribu le canta al niño. 
Si en algún momento de su vida, esa persona comete un crimen o un acto socialmente reprobable, se lo llama al centro de la villa y la gente de la comunidad lo rodea. Entonces le cantan su canción.
La tribu reconoce que la forma de corregir un comportamiento antisocial no es el castigo, sino el amor y la recuperación de la identidad. Cuando uno reconoce su propia canción, no desea ni necesita hacer nada que dañe a otros. Y así continua durante toda su vida. Cuando contraen matrimonio, se cantan las canciones juntas. Y finalmente, cuando esta persona va a morir, todos en la villa cantan su canción, por última vez, para él.

Puedes no haber nacido en una tribu africana que te cante tu canción en todas las transiciones de tu vida, pero la vida siempre te recuerda cuando estás vibrando a tu propia frecuencia y cuando no lo estás. Cuando te sientes bien, lo que haces combina con tu canción y cuando te sientes mal, no. Al final, todos reconocemos nuestra canción y la cantamos bien. Puedes sentirte ligeramente desafinado en este momento, pero también lo estuvieron los grandes cantantes. Sólo sigue cantando y encontrarás tu camino a casa.

(Esto lo colgó un amigo en Facebook, y me parece hermoso)

martes, 17 de septiembre de 2013

YO TAMBIÉN QUIERO (A propósito de Roberto Carcassés).

Desde hace un par de días es noticia la actuación del músico cubano Roberto Carcassés en un espectáculo artístico dedicado a  apoyar la liberación de 5 espías cubanos presos en Estados Unidos.  Allí este, en medio de su actuación, hizo algunos reclamos políticos, algo nada habitual en el panorama musical cubano. Ahora mucha gente sale a darse golpes de pecho por lo que hizo este músico cubano, acusándole de haber tenido poco respeto por la causa que en dicho acto se defendía. Algunos músicos cubanos también se han expresado; en algún caso, con un lenguaje que ya parecía superado, lo cual no dejo de considerar, con perdón , oportunista. Uno de ellos incluso le dice a Carcassés:

"Lo que dijiste no es exactamente lo más grave, aunque denota una incultura política que si yo fuera tú, me esforzaría un poco por superar". 

Como dice Serrat, si no fuera tan triste, me daría risa.
Mi opinión es que  si se ha tratado de llevar el caso de los 5 a cualquier escenario: cultural, político, mediático, y cualquier espacio era  bueno para dar a conocer la situación de estos 5 cubanos presos en USA. Pregunto: ¿Por qué entonces el espacio dedicado a los 5 no va a ser idóneo para que un cubano diga lo que siente y piensa acerca de su país?

Dijo Digna Guerra: "No se trata de que no podamos tener opiniones diversas. Se trata de tener ética y responsabilidad para plantear nuestros criterios en  su justo lugar y momento". 

Pregunto yo: ¿Y qué mejor lugar que el propio país? 

(Y añado otro punto que me llama poderosamente la atención: todos los que condenan a Roberto Carcasssés coinciden en afirmar que la causa de los 5 es "¡sagrada!, curioso en un país donde hasta casi ayer estaba prohibido hasta mencionar el nombre de Dios en cualquier espacio público y la práctica religiosa fue reprimida sistemáticamente. Para mí la causa de los 5 ha sido sistemáticamente inducida por los medios de información cubanos en el inconsciente colectivo de la nación.). 

Este asunto de castigar a un músico por lo que dice o hace no es nuevo en Cuba. Conocemos muchísimos casos de artistas, nacionales y extranjeros, que tuvieron que sufrir la censura en algún momento a lo largo de estos 50 años. La pregunta no es : ¿Por qué Robertico? La pregunta es: ¿Hasta cuándo? 
En cuántos conciertos nuestros propios artistas han expresado apoyo a la Revolución cubana, y nunca ha parecido que esos pronunciamientos estén fuera de lugar. Ya sabemos que en Cuba, lo dice cada cubano de a pié, todo es política.
Ahora, sin embargo, nos parece mal.
Miren, yo creo que más allá de si opinas a favor o en contra de lo que pide Roberto Carcassés, hay que reconocer que el tipo tiene ¡¡¡tremendos cojones!!!
 Y que lo que dijo, lo dijo con todo su derecho, con el que tiene cada cubano a decir lo que siente y piensa...derecho que habitualmente no se ejerce.

Roberto: ¡YO TAMBIÉN QUIERO!

Añado ahora: Autoridades del Ministerio de Cultura cubano se reunieron hoy con Robertico Carcassés, y las conversaciones fueron tan positivas que han decidido dejar sin efecto la sanción.
Menos mal que la cordura y la inteligencia primaron esta vez.

Nota: Muy bueno lo que escribió Violeta Rodrígues sobre este asunto, muy fuerte también, llamando a las cosas por su nombre. Vienen a mi mente los muchísimos artistas que a lo largo de mis 50 años de vida han estado prohibidos en Cuba por razones conocidas o desconocidas para el gran público: Julio Iglesias, Camilo Sexto, Roberto Carlos, José Feliciano; también algunos de los pocos que venían a actuar a la isla, como Moncho o Alberto Cortés; y no menciono a los cubanos.





EL SILENCIO HABLA


"Un verdadero profesor espiritual no tiene nada que enseñar en el sentido convencional de la palabra; no tiene nada que darte o añadirte, ya se trate de nueva información, de creencias o de reglas de conducta. Su única función consiste en ayudar a librarte de aquello que te aleja de la verdad de lo que eres y de lo que sabes en el fondo de tu ser. El profesor espiritual está allí para descubrirte y revelarte esa dimensión de profundidad interna que también es paz".

"Cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo".

Eckhart Tolle
"El silencio habla".

sábado, 14 de septiembre de 2013

LO QUE YO CREO....


Cada persona vive de modo diferente su camino hacia Dios, su encuentro con la Trascendencia. Cada uno encuentra formas concretas para vivir y manifestar esa experiencia. En mi caso particular viví 25 años de mi vida sin conocer a Dios, en un ambiente no religioso, no confesional.  Es el presupuesto existencial con el que me abrí luego a la experiencia de la fe, y lo hice en la Iglesia Católica, en el contexto de una sociedad de presupuestos ateos y cierta persecución religiosa; ahí también viví mi experiencia vocacional. No juzgo la experiencia que han tenido otros, pero tampoco dejo que desde su experiencia quieran juzgar la mía. Creo que para ir a Dios hay tantos caminos como personas, y que lo esencial se va descubriendo con el paso del tiempo. Así, soy cubano, soy católico, soy religioso carmelita descalzo, pero si alguien pretende que al saber esto ya me conoce y sabe quién soy y cómo pienso, tengo que decirle que está totalmente equivocado.
 Yo soy yo, y a veces me siento más cercano a un bautista o a un budista que a uno que se llama a sí mismo católico. Tengo gustos que me hacen parecer de izquierdas, y opiniones que parecen situarme a la derecha. Puedo ser muy espiritual, y también muy carnal; muy calmo y centrado, y a la vez muy pasional y ansioso. Me gusta muchísimo leer y comprar libros, el cine y la música que hace pensar, pero me gusta caminar entre la gente y sentir respirar la realidad cerca de mi oreja. Creo que Dios está en todas partes, y por eso no necesito lugares concretos para rezar, aunque cada día rezo mis oraciones con la comunidad a la que pertenezco en una pequeña capilla tradicional. Disfruto el lugar donde vivo actualmente, pero cuando se llena de gente me entran ganas de salir corriendo; los hermanos con los que vivo son un don de Dios, aunque hay días que me sentiría mucho mejor estando solo.
Con 50 años en las costillas y experiencias muy diversas, creo que lo único importante en esta vida es amar, y tratar de ser feliz,  porque esa es justamente la razón por la que Dios nos llama a la vida y nos pone a trabajar en su proyecto.
Creo que necesito una comunidad para no perderme en un abismo de soledad y autodestrucción, por eso, con todos los límites que reconozco en mi congregación y en mi Iglesia, todavía formo parte de ellas, aunque nunca he tenido temor en pensarme viviendo de un modo diferente. Lo que vale para mí, estará conmigo a donde quiera que yo vaya. Creo que, lo mismo que hace 30 o 40 años, sigo teniendo una nostalgia radical de amistad, y si bien muchos amigos  dejaron de serlo, otros siempre aparecen para tender la mano, y ofrecer consuelo y aliento.
 Creo que entre Dios y yo hay un secreto incomunicable, que está más allá de todo y de todos, y es lo que me hace cada mañana recibir el nuevo día con una sonrisa. Mi frase bíblica  preferida está en un salmo: "En Ti está la fuente viva y Tu luz nos hace ver la Luz". Los dos mantras que me acompañan en estos tiempos son: Dios es más grande, y Todo estará bien.
 Creo que uno comienza a vivir de nuevo muchas veces, aunque nunca tenemos la certeza de que esta vez sea la última; eso sí, tengo claro que algunos caminos no serán parte de mi ruta futura. He cometido muchos errores, pero estoy dispuesto a repetirlos, con tal de vivir, y parecerme cada día un poquito más a lo que quiero ser.
Siempre hay quien dedica parte de su precioso tiempo a poner zancadillas a los otros, a mirar lo que los otros hacen, o a juzgarles. Les aseguro que conmigo, aunque a veces me duela lo que hacen, pierden su tiempo. Si algo he sido siempre, es porfiado y cabezón, sobre todo si se trata de defender aquello en lo que creo, y la libertad que me dio Dios de ser quien soy, aun estando equivocado.
En fin, lo que quería decirles, que cada persona vive y encuentra a Dios de un modo diferente, y que amar a Dios en todo y todos es lo único importante, lo que salva.

Manuel Valls

14 de septiembre de 2013.

DENTRO DE TU GRITO.....


“Dentro de tu grito en la Cruz caben todos 

nuestros gritos, 

desde el primer llanto del niño 

hasta el último quejido del moribundo.

Desde tu grito lanzado al cielo 

encomiendan su vida en las manos del Padre 

todos los que se sienten abandonados 

en un misterio incomprensible

En este grito tuyo último 

dolor de hombre y dolor de Dios, 

inclinamos agotados la cabeza 

y te entregamos el espíritu 

cuando llegamos a nuestros límites 

donde se extinguen los esfuerzos y los días 

y donde empezamos a resucitar contigo”.


Benjamín González Buelta S.J

viernes, 13 de septiembre de 2013

EL CUERPO PUEDE REZAR....

Esto lo escribió un sacerdote jesuita, a comienzos de siglo XX, y no ha perdido claridad ni urgencia, pues aun son muchos los que consideran la oración algo puramente espiritual....

"Devolvamos al cuerpo el honor de proporcionar un primer y sólido peldaño en nuestra ascensión espiritual. La Iglesia está llena de gente estupenda que se pasa una parte de la vida tratando de llegar a orar sin lograrlo. ¿No será que hacen demasiado el ángel, o sea, que cuentan demasiado con los solos recursos del espíritu? ¿Y el cuerpo?, ¿qué hacen con él? Abandonado a sí mismo, ¿qué otra cosa podría hacer sino dormir o molestar? Y sin embargo, ese grosero y maleducado, con su misma ingenuidad nos podría haber enseñado muchas cosas. Para evitar las coces del hermano asno (como llamaba Francisco de Asís al cuerpo), ¿no se les ha ocurrido nunca pensar que también podrían montarse sobre él? ¡Le encanta ofrecer amistad en cuanto nota que estamos bien montados! Sí, el cuerpo puede rezar".

Víctor POUCEL

EL REINO DE DIOS SE FUNDAMENTA EN LA AMISTAD.

“Creo que el reino de Dios se fundamenta en la amistad y se proyecta en el servicio; que por medio de la amistad damos testimonio de ese reino y por el servicio promovemos sus valores. Creo que la fraternidad cristiana no exige la uniformidad de nuestras creencias, sino la calidad de nuestras actitudes y que seguir a Jesús no es encasillarme en una iglesia particular, sino abrazar al Pueblo de Dios que siempre está más allá de mis fronteras y más lejos que mis caprichos. Al fin y al cabo, el reino es más que la iglesia y la amistad no se limita a un credo. 

Creo, además, que cuando la fe se torna excluyente, deriva en fanatismo; que cuando considero que mi fe es mejor que la de los demás, me expongo al riesgo de la intolerancia; que cuando pienso que solo mi Iglesia tiene la verdad, me privo de conocer la verdad que le falta a nuestra Iglesia. Y yo, créanme, le tengo miedo al fanatismo, me asusta la intolerancia y dudo mucho de las iglesias que se creen exclusivas”.


Harold Segura, pastor bautista.