"Vuelve, por favor, vuelve, quien quiera que seas, religioso, infiel, hereje o pagano. Aunque hayas hecho cien promesas y cien veces las hayas roto, esta puerta no es la puerta de la desesperanza y la frustración. Esta puerta está abierta para todos. Ven, ven, tal como seas". (Rumi)
domingo, 15 de agosto de 2021
ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
viernes, 6 de agosto de 2021
MEDITACIÓN Y DIÁLOGO CON JESÚS TRANSFIGURADO
Varias veces en el año litúrgico leemos el pasaje bíblico que narra el acontecimiento que conocemos como la Transfiguración de Jesús; lo narran los tres evangelios sinópticos, cada uno con algún detalle particular. Al leerlo una vez más, y preparar la reflexión para la Eucaristía, me vino la imagen que ahora comparto: tres momentos del CAMINO DE LA TRANSFIGURACIÓN. Un antes, un durante y un después; es decir, preparar la subida al monte de la transfiguración, estar en el monte, y luego bajar del monte. Cada momento es importante y necesario.
El primero, SUBIR AL MONTE, evoca el ascenso, el esfuerzo, la confianza del que emprende este camino. Implica ser capaz de pasar del entusiasmo inicial a la constancia y perseverancia que se construyen con disciplina. Los maestros espirituales hablan siempre de una etapa ascética, en la que nuestro esfuerzo es importante, sin dejarnos vencer por el desánimo, el cansancio o la rutina. Fijémonos en el siguiente pasaje bíblico (1Reyes 19, 4-8):
Enséñanos a vivir esos momentos de luz en los que te muestras a nosotros en toda Tu verdad y plenitud. Esos momentos en los que vemos y compartimos con otros el esplendor de Tu Palabra y condición divina. Momentos de intimidad, de soledad compartida y de silencio arrullador.
Pero, enséñanos también a bajar de lo alto, y andar los caminos cotidianos, en los que la luz que hemos experimentado antes nos ilumine por dentro, y se refleje fuera, en cada persona que encontramos, y en cada situación que vivamos. Que seamos compasivos y estemos dispuestos a servir a quien lo necesite
Que así como compartimos Tu Vida, compartamos Tu muerte, porque la Vida que Tú das se alcanza únicamente viviendo como Tú viviste, convirtiendo la propia vida en entrega a los demás hasta la cruz, en ofrenda perenne.
Fray Manuel de Jesús, ocd.
sábado, 31 de julio de 2021
EUCARISTÍA Y COMPROMISO POLÍTICO
"Si la Eucaristía celebra una entrega, una donación, un servicio, no es posible celebrarla más que en búsqueda de justicia, en dinámica de caridad. Sin embargo, la caridad ha sido frecuentemente falseada, reducida espiritualmente a consuelo de afligidos y materialmente a limosna. Para restituirla a su sentido primigenio, se dijo que la caridad era amor. Pero también el amor ha sido prostituido por la retórica o la inoperancia. Se lo ha reducido al amor sentimiento o al amor belleza.
Un primer paso de rescate del amor o de la caridad ha consistido en situarla como constitutivo antropológico humano. Mas no puede quedar reducida la caridad al ámbito personal, familiar o conyugal. La relación del amor no es simplemente yo-tú, sino yo-pueblo, yo-hermanos. Sin praxis, es decir, sin acción transformadora del mundo, no hay amor, no hay caridad. El amor cristiano es caridad política; ha de procurar el bien común de todos, alcanzar la sociedad entera.
La liberación y su celebración cristiana sólo son posibles a partir de la praxis de la caridad política.
(Misal de la Comunidad)
FE, CELEBRACIÓN Y PRAXIS
(Misal de la Comunidad)









