viernes, 22 de octubre de 2010

FE DE VIDA

Esta mañana
enderezo mi espalda,
abro mi rostro,
respiro la aurora,
escojo la vida.

Esta mañana
acojo mis golpes,
acallo mis límites,
disuelvo mis miedos,
escojo la vida.

Esta mañana
miro a los ojos,
abrazo una espalda,
doy una palabra,
escojo la vida.

Esta mañana
remanso la paz,
alimento el futuro,
comparto alegría,
escojo la vida
ESCOJEMOS LA VIDA

 Y ELEGIMOS SERVIR A LA VIDA PORQUE
Creemos en Dios, Creador de un mundo no terminado,
que entre todos debemos hacer justo y solidario,
Creemos en Dios Padre, que nos ha hecho a todos iguales,
y no quiere que haya pobres ni diferencias entre unos pueblos y otros.
Creemos en Jesús, nuestro hermano mayor,
el proyecto de Dios hecho carne, plenitud del hombre,
que nos descubrió el amor de su Padre Dios
y nos enseñó a amarnos como hermanos, a compartir y ayudarnos.
Y que por predicarnos este mensaje, padeció la muerte de cruz.
Creemos en Jesús que sigue vivo en el seno de Dios y entre nosotros.
Creemos en el Espíritu de Dios que llevamos dentro
y nos impulsa a hacer el bien
y a luchar contra la pobreza, la incultura y las injusticias.
Creemos en la humanidad, fruto del amor de Dios,
y creemos que otro mundo es posible.
Creemos en la Comunidad de hermanos, que en libertad y en igualdad, siguen e imitan a Jesús.
Creemos que después de esta vida, Dios nos acogerá
para vivir en Él por toda la eternidad, amén.

martes, 19 de octubre de 2010

AMIN MAALOUF

Amin Maalouf nació en Beirut en 1949 en una familia de origen cristiano. Estudió Economía Política y Sociología en la Universidad Francesa de Beirut y trabajó como periodista en el diario libanés ‘An-Nahar’. Desde 1976 vive exiliado en Francia, donde continuó ejerciendo el periodismo y llegó a ser redactor jefe de ‘Jeune Afrique’

“La tolerancia no basta. La tolerancia es una actitud del vencedor hacia el vencido. Lo que necesitamos decir no es “yo te tolero”, sino “yo te respeto”. Respetar al otro, conocer al otro, establecer un tipo diferente de relación con el otro y con la cultura del otro. La tolerancia estaba bien en los siglos XV o XVI, ahora no basta. Necesitamos ser conscientes del hecho de que compartimos el mismo planeta, de que somos personas diferentes en el idioma, en la religión, en el color, en el estatus social, en la nacionalidad… El asunto principal del siglo XXI es cómo vivir juntos armoniosamente, y me temo que muy pocos países están enfrentándose a este tema adecuadamente”.

“Por primera vez en la historia, me temo que estamos yendo cuesta abajo. No en el campo de los desarrollos tecnológicos o científicos; pero sí siento que hay una regresión moral en todas partes. Estamos avanzando hacia un mundo de conflicto, de amargura, de discriminación, de guerras, de sufrimiento, y todo esto nos llevará también a un empobrecimiento. De manera que estoy muy preocupado acerca del futuro, pero ciertamente no soy nostálgico del pasado”.

“Las realidades económicas, científicas, materiales, tecnológicas, nos están empujando hacia la integración, pero nuestras mentalidades nos están impidiendo movernos en esa dirección”.

“Yo diría que ninguna religión es en sí misma incompatible o espontáneamente favorecedora de la libertad. Todas las religiones, en un punto u otro de su historia, han experimentado el fanatismo de una manera muy negativa. La libertad viene de la evolución de la sociedad, de las ideas de los pensadores y los filósofos, y entonces es adoptada y aceptada por la religión. Estoy convencido de que todas las religiones pueden interpretarse de una manera que sea compatible con la libertad, con los derechos humanos, con los derechos de la mujer, con el laicismo y con la modernidad”.

(Tomado de: “EL PAÍS SEMANAL”. 17 de octubre de 2010)

sábado, 16 de octubre de 2010

AMO DE MI DESTINO, CAPITÁN DE MI ALMA

Más allá de la noche que me cubre,
Negra como el abismo insondable,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias,
Bajo los golpes del azar,
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
se acerca inminente el horror de la sombra,
Y aun así, la amenaza de los años
Me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

(William Ernest Henley)

sábado, 2 de octubre de 2010

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...

 
Whitman.

miércoles, 18 de agosto de 2010

PLEGARIA OSCURA

Los que no tienen rostro sino después
De cien batallas,
Los fantasmas que recorren las calles
Más solitarias,
Lo mismo en la Habana que en París,
En Miami, Barcelona y México D.F.
Los que se odian y rechazan,
Los que escapan todo el tiempo
De sí mismos.
Esos vienen ante ti en mi persona,
Dios de los pequeños y pobres
De la tierra.

Los que van por la vida mendigando
Un poco de afecto,
Los que se ocultan en las salas oscuras,
En las miradas con prisa
Y en las más frías madrugadas.
Los que acuden a los más
Insólitos lugares
Por conseguir una caricia.
Esos te ofrecen su sacrificio
En mi persona,
Dios de los últimos
Y de los olvidados.

Los que se exhiben y se esconden,
Los más frágiles y los más fuertes,
Los de la estirpe de Caín
Que el mundo odia y teme
Al mismo tiempo.
Los que tienen las alas más grandes
Y las más terrenales ambiciones,
Los que van cayendo en el camino.
Esos te preguntan por qué
En mi persona,
Dios de los milagros
Y las respuestas imposibles.

5 de febrero de 2001.

domingo, 2 de mayo de 2010

EL AMOR QUE TODO LO VE

            El amor me acogió, mas mi alma se apartaba,
Culpable de polvo y de pecado.
Pero el Amor que todo lo ve, observando
Mi vacilante entrada,
Se acercó hasta mí, diciéndome con dulzura:
¿Hay algo que eches en falta?

Un invitado, respondí, digno de de encontrarse aquí.
Tú serás ese invitado, dijo el Amor.
¿Yo, el malvado, el ingrato? ¡Ah, mi amado!,
ya no puedo mirarte.
El Amor tomó mi mano y replicó sonriente:
¿Quién ha hecho esos ojos sino yo?

Es cierto, Señor, pero yo los ensucié; que mi vergüenza
Vaya donde se merece.
¿Y no sabes, dijo el Amor, quién ha tomado sobre sí la
Culpa?
Mi Amado! Entonces, podré quedarme.
Siéntate, dijo el Amor, y degusta mis manjares.
Así que me senté y comí.

George Herbert.

jueves, 18 de febrero de 2010

EN EL PRINCIPIO.....

En el principio yo estaba en el Corazón de Dios
Y su Espíritu hacia remolinos dentro de mí
Hasta que todo estuvo a punto y me puse en camino
Por carriles de una historia semejante al amor.
En el principio de mi vida estuvo el llanto
Y tal vez la sonrisa y el abrazo
Pero después vinieron las distancias
La incomprensión el miedo
Y de aquella semilla divina que traía
Broto la soledad.
Luego vinieron días en que estuve mudo
Días en que estuve ciego
Días en que estuve sordo
Vinieron tiempos en que olvide el principio
Y me inventaba un final descolorido
Como consuelo para las calles largas
Para los días sin sol y las mañanas grises.
A mitad del camino yo me quede dormido
Y la verdad me despertó con bofetadas
Vi una mano tendida que invito al descanso
Y entonces otra vez estuve en el principio
Y otra vez remolinos me inventaron el alma
Y vi que el corazón de Dios era mi casa
Para siempre.

Manuel Enrique Valls
19 de octubre de 1995.