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martes, 26 de marzo de 2019

MIS POEMAS 2018

El abismo.

Me toco una parte de la suerte del mundo, y jugaba con ella,

Inocente, como quien no conoce de veras su valor.

Hasta que un día despiertas y está ahí, doliendo,

Tan profundo y negro como puedas imaginar.

La vida se convirtió de improviso en un deporte de riesgo,

Fue duro, fue triste, fue largo.

Todavía me parece increíble haber llegado tan lejos,

Lo reconozco, algún mérito tengo, que peligra cuando caigo en la cuenta,

No de lo lejos, sino de lo hondo y lo arriesgado del camino.

He sido apenas un sobreviviente, un cobarde

Que no obstante camina por el filo de lo ambiguo,

Sin que importe abajo, ni pensar atrás, ni cantar victoria.

(26 febrero 2018).


El perro en el umbral.

Era el guardián celoso de la casa de sus dueños

Siempre ladrando su furia en el umbral

Me asustó alguna vez por la sorpresa.

Un día pasé y algo había cambiado

La casa eran dos casas ahora

Dos umbrales ajenos uno al otro

Y el perro dormitaba en la calle, cabizbajo.

Ya no ladra cuando paso

Ya no parece siquiera tener dueño.

Ahora es un perro que mira con tristeza

A los que pasan

Sin un solo ladrido.

(1 marzo 2018)


Donde sopla el Espíritu todo es muy complejo.

Esa paloma terrible, dice Merton, que no hace daño.

Y sin embargo su batir de alas lo trastorna todo.

A veces necesito escapar como si estuviera en la cárcel.

A veces necesito regresar como quien vuelve al hogar.

(4 marzo 2018)



Tú cuando vayas a orar

Piérdete en el corazón del misterio

Allí donde está el latido de la vida

Donde su voz dice: Hágase... y todo florece.

Donde el miedo es un poco de humo

Que disipa el viento.

El único lugar donde puedes hallarte

Completamente.

(6 marzo 2018)


CANCIÓN

Cargué mi oscuridad por mucho tiempo

Hasta que luego en un momento

Me rescató su claridad.



Su nombre que fue luz en mi camino

Palabras suyas junto a mi destino

Trocaron el vacío por la paz.



Ahora tú me hablas de mentiras,

De historias y razones

De dudas y orfandad.



Ahora me reclamas coherencia

Me exiges la decencia

Me muestras tu verdad.


Yo sé que la belleza es pasajera

Como también efímero es lo humano,

Más tengo entre mis manos

Su promesa de amor.


Tú crees que hay un vacío tras mi espera

Confundes el valor de lo profano

Sin ver que con mi mano va su mano

Tejiendo esta canción.


Yo te pregunto ahora por delante

Si tienes el talante que preciso

Para lograr romper todo el hechizo

De quien me dio la vida y mucho más.


Intenta a ver si puedes

Combatir mi credo con tu libertad
,

Y si es capaz esa utopía que proclamas

De darle alas a mi vida y avivar la llama

Como lo hizo desde entonces su amistad.


Mejor, avísame si puedo

Compartir mi credo con tu libertad
.

(15 marzo 2018)



Soy el hombre invisible.

Lo había leído me lo habían dicho

Ahora lo vivo.

Los ojos que se cubren de neblina

Cuando paso

Y el tiempo que se escapa

Entre mis manos.

Ayer tenía colores en el rostro

Palabras y vestidos

Las cosas han cambiado

De repente.

Soy el hombre invisible

Y me acostumbro

Qué remedio.

Lo había leído me lo habían dicho

Ahora lo vivo.

(21 marzo 2018).





“Tanto camino anduve y no le he puesto nombre

Puedo ponerle luz, puedo ponerle hombre.

Si me preguntas tú de dónde saqué fuerzas,

Yo tan solo giré como gira la tierra
”.



Pero el camino luego se nombró a sí mismo,

A veces era amor, a veces era abismo.

Para este caminar no hacen falta respuestas,

Y algo aportó mi ritmo al girar de la tierra.



Tanto camino anduve y me siento cansado,

A veces acerté y estuve equivocado.

Vuelves a preguntar y digo con certeza;

Hubo un poco de todo, pero valió la pena.

………………………………………………………………………….



(12/13 mayo 2018, a partir de un viejo verso de juventud).

viernes, 25 de mayo de 2018

QUIERO SER ALABANZA

“Ábreme los labios y mi boca proclamará tu alabanza”. 

Dios, ábreme los labios y los oídos y los ojos/ábreme la mente y el corazón y el estómago/ábreme el deseo y el sexo y el anhelo/ábreme la vida y que luego lo grite y lo proclame sin miedo/ y que alabarte sea siempre lo primero lo mejor lo máximo/y que me quede abierto para siempre y para todos/ y especialmente los labios abiertos a tu beso/a tu luz y a tu sombra y a tu tiempo/ abierto y sin fronteras, infinito/ tan abierto que hasta la muerte quepa entre mis brazos/ y abierto como estoy me reclame la vida. 

(Enero 2018).

lunes, 17 de febrero de 2014

LOCOS QUE CANTAN LA VOZ DE LA CIUDAD

A Carlos Varela 
(Y ahora, también a Santiago Feliú)

Por esos locos que cantan la voz de la ciudad
vale la pena estar aquí.
Sus voces son pequeñas
sólo consiguen congregar insectos oscuros
molestos a toda gente exacta
son asediados por gritos que imitan la nieve
seres de pelo largo y ropa sucia
que saben escuchar cuando la luz
batalla contra dogmas.

Caminan por ahí con pisadas iguales a las nuestras
ninguno vino de París
sino de casas sin pintar y padres divorciados
andan con guardaespaldas regalados
sabemos bien por quien.

Ellos quieren ser los sueños
aunque les cueste el tiempo de una edad
en que todo es más fácil.
Ahora que los ídolos claudican
que el invierno está cerca
que la doblez abunda
ellos son la voz de esta ciudad cansada
en un país donde tampoco alcanzan las noticias.

Manuel Enrique Valls, 1991.

domingo, 9 de febrero de 2014

BREVE DISCURSO PARA MOVER EL CORAZÓN

A Jorge A. Palmer

A mi juicio la soledad no es el principio
no puede ser la fuente ni el arma del suicidio ni la llave
sino el deseo amargo nublado en las mañanas
el muro que levantas para esconder de otros
las manchas y agujeros que aparecen.
en un traje que empieza a quedarte pequeño.
El tiempo es entonces preciso en todas las campanas
te convierte en fantasma  en aborrecible fugitivo
que no sabes tú cómo ocultar
y dejas caer la eternidad del sueño
en el reloj de arena que guardas en el pecho.
Ahora sólo entiendo de nostalgias
pero entonces Demian también era mi amigo
y supe que era cierta la señal
cuando el fuego mostró sus secretos ante mí
para perderme en oscuros laberintos.

La culpa fue del miedo que clausuró los juicios
y te hizo imaginar que no valías
que todo estaba escrito
que no tendría Dios remedio
 a tantas ganas de morirse.
La amistad no es un mito
no son palabras dichas de memoria
sino la fe y el árbol y los ritos
no es un instante compartido
sino aguardar la hora de callar
en el mejor de los silencios.

La soledad tampoco es el final.
Pero si alivia luego de voces y latidos
si pone los cimientos para labrarse el cielo
entonces pudiera ser un buen comienzo.

Manuel Enrique Valls, 1992

OSCURIDAD EN VEZ DE LUZ

Mi pobreza está en otra parte
en esa parte de mí que está frente a Dios
desnuda y transparente.
En ese mundo que no sé si es ajeno
 o si me pertenece realmente.
Y luego el miedo  ese que no debo sentir
el que viene de un amor imperfecto
de unas sombras
de un presagio que asusta la alegría
de esta piel que ya noto distinta.

Qué pronto envejecen los poemas.
Como pasan de moda sus nostalgias
 y su esqueleto adorna algún encuentro
sin registrar al menos sus raíces.

Me sobran los buenos deseos y los sueños
pero este hombre se siente preso de sí mismo
muchas cosas le hacen descubrirse
oscuridad en vez de luz.

Manuel Enrique Valls, 1992.

sábado, 1 de febrero de 2014

BUSCANDO EN LA CIUDAD EL PUNTO EXACTO

Los párpados de la ciudad se van cerrando
el gris va coloreando las aceras esquinas ventanales
va colándose hasta nuestros cuartos
y dibuja siluetas asustadas.
Me resisto a creer que sea la misma
la bulliciosa  catedral de los noctámbulos
la de los cuerpos apretados junto al mar
y esta ciudad que va cerrándose
con el sonar de platos  la canción conocida
el último chisme selecto de las almas.
Despiértense los que antes habitaron sus pasillos
los que quisieron inventar la perfección y los perfectos
los que encontraron el mejor refugio en sus devociones
y vengan a fundar de nuevo la esperanza
en estos corazones aburridos  tibios  convencidos
de que todo no es más que una campana llamando a los perdidos
y a los que sueñan ir más allá de las fronteras conocidas.
El gris comienza a correrme por la espalda
la luz cierra el camino
y pienso que la mudez sería preferible
 a este croar constante y vacío de los necios
a la batalla cotidiana por cambiar de color.
 Las puertas siempre terminan cerrándose del todo
y cada quien asume su final
dejando a la misma inquietud posarse sobre su cabeza
preguntando si por fin ha sucedido
si ya no habrá más soles de mañana
o si esta noche es sólo el intervalo necesario
para encontrar en la ciudad
el punto exacto  la dirección perdida
el abrazo final con uno mismo.

Manuel Enrique Valls, 1992.

lunes, 21 de octubre de 2013

SIN QUE ME IMPORTEN LAS PALABRAS...

No estábamos al comienzo
ya lo sé  pero mantengo las preguntas.
Quiero saber el mecanismo
las razones extrañas que confunden
las manecillas locas de esa fuerza
llamada corazón.
Querer y no querer.
Abrir los brazos y escapar. 
Estar feliz y que te duela.
Dime qué marcha mal
que idioma hablas en lo oscuro
para que yo me pierda en las palabras
confunda las respuestas
y prefiera otra vez la soledad.
No quiero lastimar
tampoco lastimarme
pero habrá que elegir.
Los amigos vendrán a convencernos
sacarán nuestras manchas a la luz
 y acusarán a un hombre enfermo
sin saber  sin entender
que sin dolor el sueño muere
que la verdad y la mentira juegan a venir
levantándose un muro
para así no ver la realidad.

Manuel Enrique Valls
(1993-1995)

miércoles, 2 de octubre de 2013

FRAGILIDAD

¡Qué frágil me descubro!
Cuando acaricio mis huesos
escandalosamente asomados a mi piel
siento a merced del viento de la vida
mi poquita esperanza.
Esta desnuda humanidad
como larga cadena que me impide el vuelo
suele causarme dolores de cabeza
saltos en el estómago
sentimientos de culpa
y mucho miedo a veces
mucho miedo
al comprender frente al espejo
que un hombre es el desánimo
el animal cercado por la suerte
el buscador constante de la vida
frente al susto vital de saberse finito.

Acaricio mi cráneo  mi mandíbula
mis costillas  mi abdomen
mis misterios
acaricio mi muerte.
Un escalofrío me recorre el cuerpo
¡Oh Dios qué frágil me descubro!

Manuel Enrique Valls
(1995)

RETRATO DEL ABISMO

Todo hombre y toda mujer es un abismo
al fondo de ese abismo encontramos a Dios.
Y todo abismo supone oscuridad
y también supone incertidumbre
supone la caída y supone el vértigo
mientras luz y tinieblas
pasan ante los ojos.
Es que nosotros somos el infierno
tanto como somos el paraíso
es que al principio estuvimos desnudos
y al final acabaremos probando la manzana.
Padre  gritamos todos al cierre de la vida
y sentimos las espinas en la sien 
y el dolor de los clavos.
No hay otra manera de entendernos.

Manuel Enrique Valls
(1995)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL PROFETA EN SU TIERRA

Estaba sentado a la puerta del templo. Cuando la gente salía de misa, les habló:

En la Ciudad Eterna la fe se esconde
la protegen bien los guardias suizos
los cardenales celebran reuniones.
El santo padre es aclamado en San Pedro
los peregrinos quieren besar su mano
tocar sus ropas oír sermones.
En la ciudad eterna hay buen turismo
se vende bien el vicario de Cristo
los palacios  los sepulcros  las reliquias
resultan curiosas a creyentes y ateos.
En la ciudad eterna hay grandes bancos
dicasterios  comisiones  audiencias
intercambio de embajadores y sonrisas
las fotos del papa recorren el mundo.
En la ciudad eterna se celebran sínodos
se confieren honores  se dictan normas
se ordena callar a los rebeldes.

Dios es en verdad un padre paciente.
Dios que vive en una casa que se derrumba
Dios que fue asesinado porque habló demasiado
Dios que no tiene para comer y pasa hambre
Dios que es ignorado por sabios y perfectos.

Dios que durmió anoche en el portal de una Iglesia.

Manuel Enrique Valls
(1991)

sábado, 21 de septiembre de 2013

TODA LA SOLEDAD

Toda la soledad que soy
soledad obligada por mis propias angustias
con la  carga creciente de los años
soledad que jugó conmigo en la niñez
y que me enamoró perdidamente
en la vital admiración
de mi encendida adolescencia.

Toda la soledad que estoy
acariciando ahora en los poemas
escritos desde una ventana que mira
a la ciudad
desde una silla en la que debo sostener
el sueño hasta las doce.
Soledad sorprendida
ante mi colosal descubrimiento.

Toda la soledad que amé
aun sin saber que ella también
 me amaba y sonreía
de ver mi rebeldía  qué inútil
porque destino y soledad
nacen unidos a un mismo corazón.
Soledad que me vio escapar todos los días
y me vio regresar.

Toda la soledad del mundo
guardada en libros y en salas oscuras
encarnando mi orgullo
en multitud de rostros conocidos
y en compañeros de cuarto
a los que vigilaba el sueño
no fueran a morir del otro lado.

Qué soledad entonces
y qué soledad también ahora
para dormir abrazados al recuerdo
de cada instante ocupado
hasta lo eterno.

Qué soledad vencida
únicamente en versos encendidos
qué hallada compañía
en esa soledad que nos llamó
para elegirnos como amantes una vez
y obligarnos a entender que estamos hechos
uno para el otro
que nadie como ella me iba amar.

Toda la soledad del mundo
he querido encerrarla en estos versos
tal y como la experimento yo
niebla que viene desde todas partes
 para ocuparme el interior.
Entonces qué peso tan inmenso
y qué inmenso vacío
qué dolor innombrable e invisible.
Y uno quisiera decir la angustia que provoca
que provoca y no puede
porque la soledad le roba las palabras
y el sueño y la esperanza.

Toda la soledad que yo he cargado
a lo largo de la vida
contra la que he luchado en miles de batallas
en las que siempre fui vencido.
Soledad que me lanzó al vacío
al vicio  a la herejía
soledad que dilató mi abismo interior
hasta tal punto
que me vi  frente a Dios desnudo y transparente
y no pude más que arrodillarme ante Él
sin saber aun su nombre
 y Él sacó un espejo de luz
lo puso frente a mí y era yo mismo.

Yo y Dios  Dios y la soledad  la soledad y yo
revelación salvadora que hace ver
por un instante el infinito.

Soledad en que voy revelándome a mí mismo
semejanza de Dios
soledad que me deja sin amigos
y me vuelve profeta.
Soledad que no acaba
ni escribiendo a raudales un poema
soledad mensajera  grito y mudéz
soledad que persigo con rabia incontenible
y más tarde acaricio
soledad con la que no me reconcilio nunca.

Soledad que ahora intento explicar
y que no entiendo
bendita y maldita soledad.
Soledad que me roba el corazón
soledad que prefiero
soledad solitaria que me hace compañía
si estoy acompañadamente solo.

Toda la soledad que me empuja hasta el lodo
y me hace luego descubrirme puro
genio capaz de transformar el mundo.
La soledad abierta  la soledad cerrada
puta y virgen  la soledad cansada
el pájaro que canta en el jardín
el monje que por dentro no se calla.
Soledad que condena
la soledad que salva
la soledad que no se agota nunca
en las palabras.

Toda esta proclamada soledad.

Manuel Enrique Valls
(Escrito entre 1991 y 1993)


sábado, 7 de septiembre de 2013

LA SOLEDAD....

La soledad desgasta como el tiempo
 te acorrala como los cazadores a la fiera
hasta que rompes el cristal y das el salto.
La soledad te roba las semanas
las convierte en años y los años en siglos
dejan de contar minutos y segundos
dejas tú de contar para los otros.

La soledad que ríe y aparece
en fotos amarillas  en papeles viejos
alborotando los recuerdos
volviéndote feroz y desconfiado.
 La soledad peor que yo conozco
la que nos crece entre millones
la que nos hace invisible a las miradas.

La soledad que te persigue desde siempre
 y hoy te alcanza  ahoga como el calor
te vuelve diminuto como el frío
ocupa el rostro y los bolsillos
invalida tu música  la vuelve resentida
confunde los caminos
y entonces el amor nunca te encuentra.

Manuel Valls (1988)

jueves, 29 de agosto de 2013

NO HAY NADA QUE ENTENDER

No entiendo nada de cuanto sucede
tampoco sé si hace falta entenderlo
la vieja mueve la rueca incansablemente como en aquellos cuentos.

¿Lo recuerdas? ¿Dónde estarán aquellas ruecas?
Ya están aquí los nuevos sueños
pero mis ojos son dos bolas de cristal y tu sonrisa es falsa
y el discurso mental tan recortado  tan ceñido  como las fuentes.
Ahora no sé si voy a entender alguna vez.
No sé si hace falta entender o si la clave es sobrevivir
andar en sueños y en la suerte de no regresar nunca
de aprender de memoria los libros que circulan
entre miembros selectos
capaces de guardarse el corazón con cuatro llaves.

Yo me pregunto y quiero saber la razón de preguntarme
porque los niños interrogan y no hay ecos
pero yo
ah pero yo sí tengo cerradas mis ventanas
mis puñales salen disparados a la próxima carta
y cuento una y otra vez todo el dinero que hace falta
para comprar la suerte equivocada
que un siglo atrás alguien me ofreció
totalmente gratis
y no quise aceptar.

Por eso no quiero entender
porque supone abrirse las heridas
volverse y revolver los agujeros
supone irse desnudando  recuperando los trozos de esa piel
que llevo a todas partes.
Mejor no entender
confiar ciegamente en la palabra
en la señal intermitente que emite mi interior
en la señal de luz que parece extinguirse alguna noche
pero siempre termina acariciando
mi cuerpo desnudo en las mañanas.

Buenos días Dios
Buenos días Vida
estoy aquí
no hay nada que entender.

Manuel Enrique Valls
(1993-1995)

domingo, 25 de agosto de 2013

HISTORIAS DE NAUFRAGIOS

Él viene armado con pedazos ajenos
escapando no sé de qué galeras
de cuanta inenarrable travesía.
Por eso ella es para él
porque no tiene espejos
porque no pide más que compañía
porque comparten la tabla frágil
con que se arriesgan a cruzar la vida.

Ella me recuerda lo triste
su figura es ajena a la luz
 sonríe y cierro los ojos para no llorar.
Es un papel manchado
con el que juega el tiempo
no hay lugar para su estrella en este cielo.
Ella y él y toda la soledad
que no descubren
ahogados en una felicidad que yo no entiendo.

Subsisten aun entre nosotros
historias de naufragios.
Mi poema no será la orilla
ni sé más que prestar mis pobres ojos
para que acerques tu mirada.

Ella y él necesitan saber
que este mundo es mucho más que el mar.

Manuel Enrique Valls (1991)

NUESTRA ESPERANZA ESTALLA

Me pregunto por qué tanto optimismo
llevamos la paciencia y nos colgamos
es difícil amar
si todos los cuerpos sudan rabia.
Ahí están nuestros mercados de muchachas
nuestras vidrieras áridas
nuestros carteles apedreados.
Me pregunto por qué la nave está sola
por qué aplauden si odian
por qué no hacemos nada.

La esquizofrenia tiene adeptos
como estrellas el cielo.
La prensa está de fiesta
y el país en ruinas
la incertidumbre gana.
Cada hombre tiene un tiempo justo
y esta generación ha estado trunca
los gritos vienen del norte  del mar
de otros continentes
los niños crecen y aprenden a matar.

Nuestra esperanza estalla
mientras otros hombres cantan y defienden
nuestro derecho a seguir muertos.

Manuel Enrique Valls (1991).

lunes, 19 de agosto de 2013

SIEMPRE SE HA SOBREVIVIDO...

Aunque se sufra un poco me gustan los finales
ellos desnudan las penúltimas razones
ellos quitan la venda de los ojos
y aparece el mundo de nuevo ante nosotros
tal como es en realidad.
Hay que inventar nuevas costumbres
hay que imponer al gesto otro sentido
tener paciencia con toda la nostalgia que circula
saber que hubo finales antes  que los habrá después
que siempre se ha sobrevivido.
Me gustan los finales
después de ellos todo es nuevo
todo comienza otra vez y vuelve el susto
la calma interior
vuelven los poemas a nacer de noches grises
de siestas prolongadas
de la memoria insomne.
Y habrá un principio  una primera vez
otra vez en que creeremos que no habrá final
y volveremos a jugar a no saber
aunque sabemos.

Manuel Enrique Valls
(1993-1995)

sábado, 17 de agosto de 2013

EL TIEMPO ME HA CAMBIADO

 ("Yo sólo sé que el tiempo me ha cambiado", 
Pedro Shimose)

Lo cierto es que he cambiado
y me pregunto si para bien o para mal
si para ser más yo  más profundo  más hombre
o para ir convirtiendo mi semilla original
en la mediocre silueta del hombre acostumbrado.

Ya me dí cuenta una vez ante el espejo
pero creí que era cuestión de piel
no pude ver entonces qué complejo es todo
qué lleno de tropiezos el camino
qué tanto cambiar de dirección
qué incertidumbre esta de llamarme por un nombre
y no saber si soy o si no soy
si he madurado -como dicen mis amigos-
o si en verdad perdí la luz
que puso Dios una tarde en mi mirada.

Sé que quien escribe hoy
ya no será mañana
y el de mañana querrá saber entonces
si alguna vez podrá decir  sin titubear
éste es mi nombre.

Manuel Valls
(1993-1995)

jueves, 24 de enero de 2013

ABUNDANCIA



Si miro atrás, puedo ver

Tu abundancia,

La lluvia empapando mi tierra

Reseca y amarga.

Si miro atrás, puedo entender

Tu abundancia,

Momentos, palabras, ausencias

Que curan el alma.



Si al fin recupero la voz

 Y recobro la calma,

 Si puedo afirmar el cayado

 Y cantar la palabra,

 Es sólo porque sobre mí

Derramaste abundancia,

 Es porque entendí

Que tu nombre es mi sol,

                                  Es mi hogar, y mi playa.





Si miro atrás, sin poder ver

Tu abundancia,

El miedo tapaba mis ojos,

Robó mi esperanza.

Si miro atrás, si miro bien,

Qué abundancia,

 Jamás me faltó tu amistad,

 Tu perdón ni tu gracia.



Si al fin recupero la voz

 Y recobro la calma,

 Si puedo afirmar el cayado

 Y cantar la palabra,

 Es sólo porque sobre mí

Derramaste abundancia,

 Es porque afirmé

 Que tu nombre es Amor,

 Y tu Reino mi patria.


31 de diciembre de 2012.

miércoles, 18 de agosto de 2010

PLEGARIA OSCURA

Los que no tienen rostro sino después
De cien batallas,
Los fantasmas que recorren las calles
Más solitarias,
Lo mismo en la Habana que en París,
En Miami, Barcelona y México D.F.
Los que se odian y rechazan,
Los que escapan todo el tiempo
De sí mismos.
Esos vienen ante ti en mi persona,
Dios de los pequeños y pobres
De la tierra.

Los que van por la vida mendigando
Un poco de afecto,
Los que se ocultan en las salas oscuras,
En las miradas con prisa
Y en las más frías madrugadas.
Los que acuden a los más
Insólitos lugares
Por conseguir una caricia.
Esos te ofrecen su sacrificio
En mi persona,
Dios de los últimos
Y de los olvidados.

Los que se exhiben y se esconden,
Los más frágiles y los más fuertes,
Los de la estirpe de Caín
Que el mundo odia y teme
Al mismo tiempo.
Los que tienen las alas más grandes
Y las más terrenales ambiciones,
Los que van cayendo en el camino.
Esos te preguntan por qué
En mi persona,
Dios de los milagros
Y las respuestas imposibles.

5 de febrero de 2001.