martes, 26 de abril de 2011

PARA VER EL SOL

Recorría un peregrino un largo camino cuando un día pasó junto a lo que le pareció un monje sentado en el campo. Más allá había unos hombres que trabajaban en un edificio de piedra.
- Tienes aspecto de ser un monje – le dijo el peregrino.
- Lo soy –contestó el monje.
- ¿Quiénes son los que trabajan en la abadía?
- Mis monjes. Yo soy el abad.
- Es agradable ver cómo se levanta un monasterio –Comentó el peregrino.
- Lo están echando abajo. –Dijo el abad.,
- ¿Pero para qué?
- Para poder ver salir el sol al amanecer.

(T. Moore. Reflexiones).

jueves, 21 de abril de 2011

RAÍCES Y ALAS

EL RESULTADO DE TU VIDA ESTÁ EN TUS MANOS.
Necesitamos darles a los demás tanto raíces como alas.
Las raíces de toda existencia humana
son las raíces del valor personal, de la confianza en sí mismo.
Las alas de la existencia humana
son las alas de la responsabilidad propia.
El mensaje de las alas se da en esta forma:
“Tienes todo lo necesario para elevarte, para cantar tu canto,
para calentar al mundo con tu presencia.
La dirección de tu vuelo, el canto que entones
y el calor que comuniques a este mundo
es responsabilidad tuya…
Tienes que tomar tu vida en tus propias manos.
No debes de echar la culpa a los demás,
y quejarte de tu falta de oportunidades.
Tienes que tomar la responsabilidad plena
acerca del curso y dirección de tu vida…”
El mensaje de las raíces le dice a la persona:
“¡tienes con qué!”.
El mensaje de las alas: “¡Ve a por ello!”

(John Powell)

HOJAS DEL ÚNICO ÁRBOL


"Cada segundo que vivimos es como un nuevo y único momento del Universo,
un momento que nunca fue antes, y nunca será otra vez.
¿Y qué enseñamos a nuestros chicos en la escuela?
Que 2+2=4 y que París es la capital de Francia.
¿Cuándo vamos a enseñarles también lo que ellos son?
Tú eres único.
Tú eres una maravilla.
En todo el mundo no existe otro chico exactamente como tú.
En los millones de años que han pasado
no ha habido otro chico exactamente como tú.
Y mira tu cuerpo, qué maravilla que es.
Tú puedes llegar a ser un Shakespeare, un Michelángelo, un Beethoven,
tú tienes capacidad para cualquier cosa.
Sí, tú eres una maravilla.
Y cuando crezcas, ¿podrás dañar a otro que es como tú, una maravilla?
Tú debes alentar a otros.
Tú debes trabajar,
todos nosotros debemos trabajar para hacer un mundo valioso para los chicos.
El amor a nuestro país es una cosa natural,
pero ¿por qué ese amor debe terminar en la frontera?
Nosotros somos todos hojas de un árbol y ese árbol es la Humanidad."

Pablo Casals

viernes, 8 de abril de 2011

AMOR VERDADERO

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
(Cernuda)

martes, 22 de marzo de 2011

HAY UN NIÑO EN CADA HOMBRE...

Hay un niño en cada hombre,
si no se quiere perderlo
y es él, quien siempre se asoma
al balcón de los consuelos,
quien nos devuelve los años
de niño de carne y huesos,
esos años de la infancia,
esos años de los sueños.

 
A ese niño en cada hombre,
que todavía conservo,
yo quiero decirle cosas
que a otra gente no puedo,
hablarle pausadamente,
como si fuera un abuelo,
de las piedras del camino,
de lo malo y de lo bueno.

 
Quiero decirle, que andando
me he encontrado sin quererlo,
con seres que sólo hablan
el lenguaje de los cuervos,
que no les importa nada
más que su vientre y su sexo
y que son los artesanos
de la burla y el desprecio.

 
Quiero decirle a mi niño,
que no se quede con ellos,
ni tampoco con los otros
que están en el otro extremo,
a la espera de un milagro
sin hacer nada por ello
y que bajan la cabeza
al azote de los vientos,
con más temor que prudencia,
con menos asco que miedo.

 
Expertos en calcetines
aunque lleven agujeros,
que ni siquiera se atreven
a mirarse en un espejo.
Consumidores mediocres,
por los cielos de los cielos,
de la carrera asustada
de las liebres y los ciervos.

 
Quiero decirle a mi niño
que no se quede con ellos.
Porque hay también otros seres
que son amigos del viento,
que ni conocen siquiera
el lenguaje de los cuervos
y que siguen adelante
como los buenos recuerdos.
Quiero decirle a mi niño,
que debe ser como ellos.

 
No te duermas niño,
no te duermas, no,
yo te necesito
en mi corazón.

 
Hay un niño en cada hombre
si no se quiere perderlo
y es él quien siempre se asoma
al balcón de los consuelos.
Hay un niño en cada hombre,
que todavía conservo,
y a quien yo le digo cosas
como si fuera un abuelo,
y es él quien, al fin y al cabo,
me va mostrando el sendero.

Alberto Cortéz

miércoles, 16 de marzo de 2011

ALAS CONTRA EL DESAMPARO

Vengo de tu sonrisa y soy la suerte
Que me ha tocado y algunas veces no merezco.
Traigo toda la fuerza que genera
Saberme a tu lado en el trayecto.

Vengo de tu sonrisa y voy al mundo
Que no me asusta casi nada si te veo.
Los días se suceden sin más prisa
Que acomodarme a la inercia de tu cuerpo.

De tu boca que es la fruta más sabrosa
Tomo aire que me salva del naufragio.
Nada pueden estas lluvias torrenciales
A tu abrigo ya no me alcanza el desamparo.

Vengo de tu sonrisa y sé que puedo
Sumarme a esos combates cotidianos.
Qué nube habrá que yo no salte,
Si me alzo con las alas que me has dado.

Vengo de tu sonrisa y ya no me importa
Que la noche se me acerque sin estrellas.
Qué astros necesito yo aquí arriba,
Si el brillo de tu amor ya me alimenta.


Juan Mari Montes/Marina Rossell/Juan Mari Montes
CD: “Y rodará el mundo”, MARINA ROSSELL, 1999.

sábado, 19 de febrero de 2011

PAZ EXTRAÑA

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha
como una flor de fuego;
que rompe en plena noche
como un canto escondido;
que llega en plena muerte
como el beso esperado.

Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas,
vestidos por el viento de una esperanza núbil.

Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.
Aquella Paz del libre
que se aferra a la vida.

La Paz que se comparte
en igualdad fraterna
como el agua y la Hostia.

(Casaldáliga)