domingo, 1 de mayo de 2011

SÁBATO, IN MEMORIAM

Ernesto Sabato, el gran escritor argentino autor de Sobre héroes y tumbas y El túnel, pero también el hombre atormentado y horrorizado que presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) falleció en la madrugada de ayer sábado, dos meses antes de cumplir 100 años. Sabato, que iba a ser objeto hoy de un homenaje en la Feria del Libro de Buenos Aires, padecía una bronquitis que no pudo superar, según anunció su compañera, Elvira González Fraga. El velatorio se realizará en la localidad de Santos Lugares, a 40 kilómetros de la capital porteña, donde tenía su domicilio.
"Yo creo que la verdad es perfecta para las matemáticas, la química, la filosofía, pero no para la vida. En la vida, la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza cuentan más".
"La Historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla".
"En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría".
"Vivir consiste en construir futuros recuerdos".
"Para ser humilde se necesita grandeza".
"Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse".
"Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo".
"No hay otra manera de alcanzar la eternidad que ahondando en el instante".
"Un lujo verdadero es un encuentro humano, un momento de silencio ante la creación, el gozo de una obra de arte o de un trabajo bien hecho. Gozos verdaderos son aquellos que embargan el alma de gratitud y nos predisponen al amor".

Ernesto Sábato

jueves, 28 de abril de 2011

SERENIDAD

Serenidad, seamos siempre buenos
amigos. Caminemos reposadamente.
La frente siempre sosegada
y siempre sosegada el alma.

Menos mal que bebí de tus venenos,
inquietud, y no me supiste a nada.
El aire se serena, remansada
música suena de acordes serenos.

No moverán la hoja sostenida
con mis dedos, a contra firmamento
en medio del camino de mi vida.

Vísteme de hermosura el pensamiento,
serenidad, perennemente unida
al árbol de mi vida a contra viento.

(Blas de Otero)

martes, 26 de abril de 2011

PARA VER EL SOL

Recorría un peregrino un largo camino cuando un día pasó junto a lo que le pareció un monje sentado en el campo. Más allá había unos hombres que trabajaban en un edificio de piedra.
- Tienes aspecto de ser un monje – le dijo el peregrino.
- Lo soy –contestó el monje.
- ¿Quiénes son los que trabajan en la abadía?
- Mis monjes. Yo soy el abad.
- Es agradable ver cómo se levanta un monasterio –Comentó el peregrino.
- Lo están echando abajo. –Dijo el abad.,
- ¿Pero para qué?
- Para poder ver salir el sol al amanecer.

(T. Moore. Reflexiones).

jueves, 21 de abril de 2011

RAÍCES Y ALAS

EL RESULTADO DE TU VIDA ESTÁ EN TUS MANOS.
Necesitamos darles a los demás tanto raíces como alas.
Las raíces de toda existencia humana
son las raíces del valor personal, de la confianza en sí mismo.
Las alas de la existencia humana
son las alas de la responsabilidad propia.
El mensaje de las alas se da en esta forma:
“Tienes todo lo necesario para elevarte, para cantar tu canto,
para calentar al mundo con tu presencia.
La dirección de tu vuelo, el canto que entones
y el calor que comuniques a este mundo
es responsabilidad tuya…
Tienes que tomar tu vida en tus propias manos.
No debes de echar la culpa a los demás,
y quejarte de tu falta de oportunidades.
Tienes que tomar la responsabilidad plena
acerca del curso y dirección de tu vida…”
El mensaje de las raíces le dice a la persona:
“¡tienes con qué!”.
El mensaje de las alas: “¡Ve a por ello!”

(John Powell)

HOJAS DEL ÚNICO ÁRBOL


"Cada segundo que vivimos es como un nuevo y único momento del Universo,
un momento que nunca fue antes, y nunca será otra vez.
¿Y qué enseñamos a nuestros chicos en la escuela?
Que 2+2=4 y que París es la capital de Francia.
¿Cuándo vamos a enseñarles también lo que ellos son?
Tú eres único.
Tú eres una maravilla.
En todo el mundo no existe otro chico exactamente como tú.
En los millones de años que han pasado
no ha habido otro chico exactamente como tú.
Y mira tu cuerpo, qué maravilla que es.
Tú puedes llegar a ser un Shakespeare, un Michelángelo, un Beethoven,
tú tienes capacidad para cualquier cosa.
Sí, tú eres una maravilla.
Y cuando crezcas, ¿podrás dañar a otro que es como tú, una maravilla?
Tú debes alentar a otros.
Tú debes trabajar,
todos nosotros debemos trabajar para hacer un mundo valioso para los chicos.
El amor a nuestro país es una cosa natural,
pero ¿por qué ese amor debe terminar en la frontera?
Nosotros somos todos hojas de un árbol y ese árbol es la Humanidad."

Pablo Casals

viernes, 8 de abril de 2011

AMOR VERDADERO

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
(Cernuda)

martes, 22 de marzo de 2011

HAY UN NIÑO EN CADA HOMBRE...

Hay un niño en cada hombre,
si no se quiere perderlo
y es él, quien siempre se asoma
al balcón de los consuelos,
quien nos devuelve los años
de niño de carne y huesos,
esos años de la infancia,
esos años de los sueños.

 
A ese niño en cada hombre,
que todavía conservo,
yo quiero decirle cosas
que a otra gente no puedo,
hablarle pausadamente,
como si fuera un abuelo,
de las piedras del camino,
de lo malo y de lo bueno.

 
Quiero decirle, que andando
me he encontrado sin quererlo,
con seres que sólo hablan
el lenguaje de los cuervos,
que no les importa nada
más que su vientre y su sexo
y que son los artesanos
de la burla y el desprecio.

 
Quiero decirle a mi niño,
que no se quede con ellos,
ni tampoco con los otros
que están en el otro extremo,
a la espera de un milagro
sin hacer nada por ello
y que bajan la cabeza
al azote de los vientos,
con más temor que prudencia,
con menos asco que miedo.

 
Expertos en calcetines
aunque lleven agujeros,
que ni siquiera se atreven
a mirarse en un espejo.
Consumidores mediocres,
por los cielos de los cielos,
de la carrera asustada
de las liebres y los ciervos.

 
Quiero decirle a mi niño
que no se quede con ellos.
Porque hay también otros seres
que son amigos del viento,
que ni conocen siquiera
el lenguaje de los cuervos
y que siguen adelante
como los buenos recuerdos.
Quiero decirle a mi niño,
que debe ser como ellos.

 
No te duermas niño,
no te duermas, no,
yo te necesito
en mi corazón.

 
Hay un niño en cada hombre
si no se quiere perderlo
y es él quien siempre se asoma
al balcón de los consuelos.
Hay un niño en cada hombre,
que todavía conservo,
y a quien yo le digo cosas
como si fuera un abuelo,
y es él quien, al fin y al cabo,
me va mostrando el sendero.

Alberto Cortéz