lunes, 18 de febrero de 2013

ARDE LA VIDA

Yo voy dejando notas sobre las piedras
entre las telas suaves por el camino;
solo algunas me las guardo, las que hice mías
las que llevan con ellas mis pensamientos.

Lo demás va quedando en las horas
en las infinitas melancolías.
Todo va transformándose a cada instante
como un fuego chispeante, arde la vida.

Quiero cantar palabras que expresen mundos,
miradas inocentes, atardeceres,
la soledad, el miedo y las esperanzas,
encuentros, emociones o despedidas.

Voy a unirme al clamor de la madre
que ha perdido la luz de su vientre.
Todo se va influyendo y nos pertenece
a cada ser viviente, una utopía.

Felicidad, arena, agua transparente
cómo se nos escapa de entre las manos
si perdemos al ángel que nos protege
andaremos sin rumbo, ya sin camino.

Solo existe belleza en las almas
traslucidas por nuestras miradas.
Todo va transformándose a cada instante
como un fuego chispeante, arde la vida.

Raly Barrionuevo.

ACEPTACIÓN

"YO MISMO SOY EL ENEMIGO QUE DEBE SER AMADO" CARL JUNG

Carl Jung dijo:

La aceptación de uno mismo es la esencia de todo problema moral y el epítome de un panorama completo de la vida.

Dar de comer al hambriento, perdonar un insulto, y amar a mi enemigo son sin duda alguna grandes virtudes.

Pero ¿y si yo descubriera que soy el más pequeño entre todos ellos, el más pobre de todos los mendigos, el más descarado de todos los delincuentes, que el mismo enemigo está dentro de mí, y que yo mismo necesito de la limosna de mi propia bondad? que yo mismo soy el enemigo que debe ser amado? ¿Entonces qué?.

La respuesta es simple: Conoce a tu ser interior. No tengas miedo de pasar tiempo a solas con tus pensamientos y sentimientos. Se amable con tu ser interno.

Aprende a amar y respetar a tu alma y honra tus pensamientos y sentimientos que brotan desde dentro.

Tu ser interno no es tu enemigo, aliméntalo y nútrelo como si fuera un ser vivo que quiere prosperar y crecer fuerte y hermoso.

Práctica limosna y misericordia hacia tu ser interior.

Se nos dice que amemos a nuestros enemigos. Si nuestro ser interior es nuestro enemigo, entonces es hora de darle algo de amor!


Traducción: Ángeles Rodeiro

jueves, 14 de febrero de 2013

ETTY HILLESUM

Etty Hillesum nació en Middlburg (Países Bajos) en 1914. Hija de Louis Hillesum, doctor en Lenguas Clásicas, y Rebeca Bernstein ; perteneció a la burguesía judía de Amsterdam. Tenía dos hermanos, Jaap y Mischa, que murieron junto a ella y sus padres en Auschwintz, el 30 de noviembre de 1943. Sus Diarios recogen, en nueve cuadernos, con una letras pequeña y difícil de leer, la experiencia de una mujer singular, que entre 1941 y 1942, años de guerra, trató de vivirlo todo, desde una especial sensibilidad espiritual y un profundo anhelo de vida.
Los textos que estamos compartiendo están tomados de su Diario, publicados en castellano por ANTROPOS Editorial, 2007.
 
“Creo que debo hacerlo: por la mañana, antes de empezar a trabajar, “meterme en mi interior”, escuchar lo que hay dentro de mí. Sumergirme dentro de mí misma. También se le puede llamar meditar. Esa palabra me provoca todavía algo de horror. Pero, ¿por qué no? Estar una media hora sola conmigo misma. No es suficiente sólo mover por la mañana en el cuarto de baño los brazos, las piernas y todos los demás músculos. El ser humano se compone de cuerpo y alma. Y una media hora de gimnasia y otra media de “meditación” pueden ser la base de un fundamento sólido para la tranquilidad y la concentración de un día entero”.


“La finalidad de la meditación debería ser: convertirse por dentro en una gran y amplia llanura, sin un alevoso matorral que impida la vista. Que crezca algo de “Dios” dentro de uno mismo, tal como hay algo de “Dios” en la Novena Sinfonía de Beethoven. Que también surja algo de “amor” por dentro, no un amor de lujo de una media hora en el que sumirse con orgullo gracias a un par de sentimientos sublimes, sino un amor con el que poder influir en las pequeñas acciones cotidianas”.

“De nuevo arrestos, terror, campos de concentración; se llevan a cualquier padre, hermana o hermano. Busco el sentido de la vida y me pregunto si no tiene sentido en absoluto. Pero este es un tema que cada uno tiene que arreglar consigo mismo y con Dios. Tal vez cada existencia tenga su propio sentido y se necesite una vida entera para encontrarlo”.

miércoles, 13 de febrero de 2013

CUANDO ISAÍAS SE HACE EVANGELIO...

"El ayuno que yo quiero es este:
Abrir las prisiones injustas.
Hacer saltar los cerrojos de los cepos.
Dejar libre a los oprimidos.
 Romper todos los cepos.
Partir tu pan con el hambriento.
Hospedar a los pobres sin techo.
Vestir al que está desnudo.
 No cerrarte a tu propia carne.

 Entonces romperá tu luz como la aurora.
Enseguida te brotará la carne sana.
Te abrirá camino la justicia.
Detrás de tí irá la Gloria de Dios.
 Entonces clamarás a Dios y te responderá,
gritarás y te dirá: aquí estoy".

(Isaías 58, 1-12)

martes, 12 de febrero de 2013

GOTAS DE LUZ

Como llevaba trenza
la llamábamos trencita en la tarde del jueves.
Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba
a una extraña región de la que nunca volveríamos.
Porque es casi imposible abandonar
aquel olor a tierra de su cabello sucio,
sus ásperas rodillas todavía con polvo
y con sangre de la última caída
y, sobre todo,
la nacarada nuca donde se demoraban
unas gotas de luz cuando ya luz no había.

 
Ángel González

CUARESMA


sábado, 9 de febrero de 2013

QUÉ DIOS....

Quizás la pregunta no sea si existe Dios, sino "¿qué Dios existe?".
Me veo ante una decisión. ¿Qué quiero hacer en cuanto a Dios?
A veces me pregunto si lo que queremos es un Dios para filosofar sobre él, o queremos un Dios para relacionarnos con él.
La vida es corta, y nosotros limitados. Quizás debamos renunciar a contestar tantas preguntas, que no alcanzamos por nuestras imperfecciones.
Cuanto más indago e investigo, más grande se me hace el abismo.
Quizás nuestras energías se pierdan en el intento de "atar todos los cabos", fruto del temor a las incertidumbres.
Frente a la brevedad de la vida, la futilidad de lo que vemos, lo más importante es relacionarse con un Dios que nos ayude a vivir y a morir, a depositar nuestro final en sus manos.
Posiblemente Dios tenga más que ver con la vida, más cercano, hablando a nuestro corazón....
Pienso que nuestro estar en el mundo, está relacionado en cómo enfocamos nuestra relación con Dios. Y aunque parezca poca cosa, para eso basta la Fe.

Julián Mellado
(Tomado de: Amigos de FEADULTA)