"Vuelve, por favor, vuelve, quien quiera que seas, religioso, infiel, hereje o pagano. Aunque hayas hecho cien promesas y cien veces las hayas roto, esta puerta no es la puerta de la desesperanza y la frustración. Esta puerta está abierta para todos. Ven, ven, tal como seas". (Rumi)
viernes, 19 de mayo de 2023
SER LUZ PARA LOS DEMÁS
jueves, 11 de mayo de 2023
NOTAS DE UNAS LECTURAS SOBRE MARÍA
Lecturas teológicas: “María ayer, hoy, mañana” de Schillebeeckx y C. Halkes (Sígueme 2000).
Ideas interesantes: “Nosotros sólo somos redimidos por Dios en Cristo Jesús. Frente a las tendencias mariológicas que predominaban en ese tiempo y daban a María un lugar en la así llamada “redención objetiva”, hice hincapié en que no hay que poner a María a la par de Jesucristo, sino del lado de la comunidad de fe que recibe la redención”/”Las devociones particulares a María por válidas que sean, siguen siendo un asunto de elección para la totalidad de los cristianos”/”La encíclica mariana del papa Juan Pablo II, Redemtoris Mater (a pesar de sus muchas referencias a la carta sobre la Virgen de Pablo VI, Marialis cultus, sigue una dirección muy diferente y se inclina más hacia los puntos de vista de la minoría en el concilio Vaticano II”/ “La fuente de muchas creencias marianas entre los cristianos proviene del así llamado protoevangelio de Santiago y de otras obras apócrifas. Esta es, ciertamente, una literatura devota, intimista, de inspiración cristiana, pero llena de fantasía popular piadosa, con claros vestigios de las desviaciones docéticas y gnósticas del evangelio”/ “Criticando las exageraciones mariológicas de Boff y algunos de los detalles de mi primer libro sobre María, quisiera decir ahora que no es María, sino el Espíritu Santo, la fuente de toda vida, incluyendo la de la Iglesia” / “Los títulos mariológicos honoríficos son una transferencia de segundo grado. Son transferidos del Espíritu Santo a la Iglesia, y de esta transferencia eclesiológica transferidos de nuevo específicamente a María, la madre de Jesús, el miembro primero y más eminente de la comunidad de fe de la Iglesia. Toda la mariología de la Iglesia deber ser reactualizada partiendo de la idea fundamental de que el Espíritu Santo es la “madre de la Iglesia” / “Una mariología centrada en Jesús”/ “En lo referente a la misma persona de María, se puede ir más allá de los límites prescritos y oscurecer la fe cristiana exagerando las cosas, proyectando todas las frustraciones y los deseos humanos en la madre María convirtiéndola, por encima de Jesús, en la solución de todos los problemas”/ “El Magníficat del evangelio de Lucas es sin duda alguna la primera manifestación de devoción a María en la Iglesia primitiva”/ “En el término “madre de todos los creyentes” tenemos el título verdaderamente principal y original de María, un título que, ofreciendo una apertura y estableciendo a la vez unos límites, viene a ser el fundamento para una auténtica devoción mariana y, además, para elaborar una mariología que siga los criterios bíblicos”/ “La verdadera devoción a María es parte de la esencia del cristianismo, dentro del cual sólo Jesucristo, absorto en el Dios de todos los seres humanos, revelándose a sí mismo como el camino de todos los seres humanos a Dios, puede ser llamado el centro y foco. María, la madre de Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios o Señor, refleja en su dedicación como creyente, algo del esplendor de su hijo Jesucristo. Junto con Abrahán, María, como madre creyente de Jesús, confesado por los cristianos como Cristo, Hijo de Dios, nuestro Señor, es la madre de todos los creyentes” (Schillebeeckx).
Tres ideas (Phie Peeters): “Los santos de los iconos nos miran a nosotros, más que nosotros mirarlos a ellos” / “Entrega, disponibilidad, no esclavitud, sino una gozosa aceptación de lo que iba a suceder, de lo que Dios quisiera de ella” /Toda madre debe dejar que su hijo se vaya y siga su propio camino” / “María: pequeña a los ojos humanos y grande a los ojos de Dios”.
“María es la primera en vivir en la plenitud de los tiempos que tan ardientemente ansiaban los profetas”/ “Alabar a María es siempre esencialmente alabar la fuerza creadora del amor de Dios y del Espíritu de Dios” / “En principio hay una igualdad entre María y todos nosotros; ella está de nuestro lado” / “Lo santo que nace de María la santifica a ella” / “En el Antiguo Testamento creer no significa tener fe en algo que ha terminado sino en algo que está aconteciendo… creer significa hacerse disponible” / “María reclama ser liberada de la imagen que los hombres han formado de ella y de las adiciones que una jerarquía sacerdotal masculina le han atribuido. Además, es necesario liberar a la mujer de las predominantes imágenes de María que todavía la limitan” / “La tarea de los teólogos no es ni canonizar ni rechazar los símbolos religiosos del pueblo, sino reinterpretarlos continuamente a la luz del evangelio” (C. Halkes).
NO TE MUERAS CON TUS MUERTOS
sábado, 15 de abril de 2023
DONDE COMIENZA LA CIVILIZACIÓN...
miércoles, 15 de marzo de 2023
RELACIONES FUNDAMENTALES DE LA EXISTENCIA HUMANA
sábado, 11 de marzo de 2023
LA ESPERANZA NO DEFRAUDA
En el tercer domingo de Cuaresma (Ciclo A) nos topamos con un hermoso y significativo pasaje de la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5, 1-2. 5-8). Seguramente los comentarios de este día estarán centrados en el precioso Evangelio de Jesús y la mujer samaritana, pero ya he comentado varias veces ese texto acá en el blog, por lo que esta vez invito a prestar atención al mensaje de la carta de Pablo:
"Ya que hemos sido justificados por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado".
El texto habla de fe, esperanza y amor, concatenados en el misterio de la presencia de Dios en nosotros. Habla no tanto de lo que alcanzaremos (la gloria de Dios), sino de lo que ya somos y tenemos (en presente): fuimos hechos justos, alcanzamos paz, vivimos en gracia, y todo eso no por mérito nuestro. Fue Jesucristo quien nos lo alcanzó todo.
"Cuando nosotros todavía estabamos sin fuerzas, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos... la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros" (Gratuidad, don inmerecido, pura gracia).
En nuestras devociones y rezos populares se habla con insistencia de pecado, de muerte, de infierno. Qué bueno sería que hablaramos más, en presente, de justificación, de perdon, de gracia, de vida, de gratuidad y de amor. Hay una conciencia fuerte de ser pecadores, pero no de estar perdonados; y ese es el sentido de vivir en cristiano. El cristiano es aquel que vive en alegría y en esperanza, porque se sabe amado y justificado, más allá de su natural fragilidad.
Escribe Henri Nouwen: "Quizá no logre tener una correcta disciplina, pero eso no cambia la realidad de que mi cuerpo es un templo donde reside el Espíritu creador, No cambia la realidad de que, como Jesús, soy el hijo amado de Dios. Esa es la verdad".
Y también: "Jesús afirma que es un camino estrecho, queriendo decirnos que ocasionalmente nos saldremos y que eso es asumible. Todo el curso de la vida espiritual supone un caer y levantarse, resbalar saliéndose de la verdad y volver a ella; partir y retornar. Por eso, tanto en nuestra marcha como en nuestro retorno, debemos tratar de recordar que somos bendecidos, amados, apreciados y esperados por Aquel cuyo amor no cambia".
Fray Manuel de Jesús, ocd.
lunes, 6 de marzo de 2023
SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA: MISERICORDIA Vs PECADO
En la primera semana de Cuaresma la liturgia nos recuerda nuestra vocación a la santidad; el impedimento que encuentra el ser humano para llegar a esa metra es lo que llamamos pecado. A lo largo de esta segunda semana la superación del pecado es un tema central en las lecturas de nuestras celebraciones eucarísticas. Para superar el pecado es condición indispensable reconocerse pecador, lo cual lleva consigo la confesión del pecado (Dan 9, 4-10). Dios llama constantemente a la conversión (Isaías 1, 10.16-20). Y sólo nos atrevemos a reconocer nuestros fallos y pedir perdón cuando esperamos que se nos va a conceder. La liturgia de esta semana, proclama justamente que Dios está lleno de misericordia para con el pecador (Lucas 15,1 y ss; Jeremías 17, 5-10).
El proceso por el que el hombre, ayudado por la gracia, supera el pecado en su vida y alcanza el perdón es lo que llamamos el camino pascual o la conversión. Esta no se realiza sino ante la palabra de Dios (Lucas 16, 19-31). Supone un proceso hondo y lento, con la confianza puesta en Dios y sin condiciones de recompensa (Mateo 20, 17-28). Como consecuencia del perdón recibido debemos fomentar la actitud de servicio (Mateo 20, 26-28) y la fraternidad (Mateo 23, 1-12).
Los salmos del formulario litúrgico ayudan a crear la tesitura espiritual conveniente; hablan del celo de Dios para con los suyos (Salmo49), pero también que perdona y olvida el pecado cuando volvemos a Él (salmo 78).
"Señor, tú que amas la inocencia y la devuelves a quien la ha perdido, atrae hacia tmi nuestros corazones y abrásalos en el fuego de tu Espíritu".
(Misal de la Comunidad)






